La compañía UPL Corp Argentina presentó oficialmente un nuevo herbicida postemergente para el cultivo de trigo durante el congreso A Todo Trigo 2026. El producto, denominado Batalium Pro, fue desarrollado para controlar simultáneamente rye grass, avena negra y crucíferas, consideradas actualmente entre las principales malezas problemáticas del cereal en distintas regiones productivas del país.
El lanzamiento se realizó en el marco de uno de los principales encuentros técnicos del sector agrícola y ocurre en un contexto marcado por el crecimiento de malezas resistentes a herbicidas tradicionales, una problemática que viene complejizando el manejo agronómico del trigo en los últimos años.
Según informó inicialmente el medio TodoAgro, el nuevo producto combina tres modos de acción diferentes, una característica que le permite actuar sobre malezas ya emergidas y, al mismo tiempo, extender el control sobre nuevas emergencias durante el ciclo del cultivo.
Desde la empresa señalaron que el herbicida fue diseñado para responder a escenarios donde distintas especies resistentes conviven dentro de un mismo lote, una situación cada vez más frecuente en regiones trigueras de Argentina.
Durante la presentación técnica, el gerente de herbicidas de UPL Corp Latam, Pablo Angeletti, explicó que el manejo de malezas en trigo sufrió un fuerte cambio en la última década.
“En los últimos diez años, el manejo de malezas en el cultivo de trigo se volvió progresivamente más complejo”, sostuvo Angeletti durante el evento, según consignó TodoAgro.
El especialista detalló que la expansión inicial del rye grass en el sudeste y sudoeste bonaerense fue seguida por el avance de avena negra y distintas especies de crucíferas, como nabo y mostaza, que comenzaron a mostrar resistencia a herbicidas utilizados de manera reiterada.
De acuerdo con lo expuesto durante el congreso, la presión generada por el uso repetido de inhibidores ALS y ACCasa favoreció el desarrollo de poblaciones resistentes, reduciendo la eficacia de herramientas químicas disponibles hasta el momento.
La problemática se volvió especialmente visible en zonas agrícolas de Buenos Aires, principalmente en localidades como Tandil, Azul y Balcarce, donde el nabo resistente ganó presencia en lotes trigueros.
En paralelo, la mostaza comenzó a expandirse en áreas del norte bonaerense, sur de Santa Fe y parte de Entre Ríos.
Uno de los principales diferenciales que destacó la empresa sobre Batalium Pro es la incorporación de tres ingredientes activos con mecanismos de acción distintos.
Según explicaron los técnicos de UPL, esta combinación no solo mejora la eficacia sobre las malezas objetivo, sino que además ayuda a retrasar la aparición de nuevas resistencias, un aspecto considerado central para el manejo sustentable de cultivos.
El producto fue desarrollado para aplicaciones postemergentes y apunta especialmente a malezas ya nacidas durante otoño e invierno, períodos donde compiten con el trigo por agua, nutrientes y radiación solar.
La compañía indicó además que el herbicida presenta persistencia sobre emergencias secundarias, permitiendo extender el período de control dentro del lote.
Otro de los aspectos destacados durante el lanzamiento fue la baja dosis de aplicación requerida. Según la información técnica presentada, la recomendación es utilizar apenas 500 gramos por hectárea, un volumen reducido en comparación con otros tratamientos disponibles en el mercado.
Desde UPL remarcaron que el producto busca transformarse en una herramienta estratégica dentro de esquemas integrados de manejo de malezas.
Durante la exposición técnica también participaron los especialistas Ramón Gigón y Marcos Yanniccari, quienes analizaron el escenario actual de resistencias múltiples en trigo y la necesidad de combinar distintas estrategias agronómicas.
Los expertos señalaron que, como ocurre con la mayoría de los herbicidas postemergentes, la eficacia del producto depende en gran medida del momento de aplicación.
En rye grass y avena negra, la recomendación es intervenir cuando las malezas no superen uno o dos macollos, mientras que en crucíferas se aconseja actuar en estadios tempranos de dos a cuatro hojas.
Además, indicaron que la ventana óptima de aplicación en trigo corresponde al período de macollaje, momento donde se logra una mejor cobertura del tratamiento sobre las malezas presentes.
Desde la empresa insistieron en que el uso de herbicidas preemergentes continúa siendo una práctica fundamental para reducir densidad de individuos por metro cuadrado y potenciar la eficacia de herramientas postemergentes como Batalium Pro.
El crecimiento de malezas resistentes se transformó en uno de los principales problemas agronómicos para la producción de trigo en Argentina.
En muchas regiones agrícolas, la pérdida de eficacia de determinados principios activos obligó a modificar estrategias de manejo y aumentar la rotación de productos y modos de acción.
Especialistas del sector vienen advirtiendo desde hace años que el uso reiterado de las mismas moléculas acelera los procesos de selección de biotipos resistentes, elevando costos de producción y reduciendo alternativas disponibles para el productor.
En ese escenario, las empresas vinculadas a protección de cultivos comenzaron a orientar parte de sus desarrollos hacia formulaciones combinadas capaces de ampliar espectro de control y reducir presión de selección.
“La problemática de malezas en trigo va creciendo y complejizándose y necesita de soluciones integrales. De ahí surge Batalium Pro, que no es un herbicida más, sino un problema menos”, afirmó Angeletti durante la presentación, según reprodujo TodoAgro.
El lanzamiento de esta nueva herramienta ocurre además en plena campaña fina, un momento donde el manejo temprano de malezas resulta determinante para proteger el potencial de rendimiento del trigo y evitar pérdidas de productividad.
Mientras tanto, el sector agrícola sigue de cerca la evolución de nuevas tecnologías destinadas a enfrentar uno de los desafíos más persistentes de la producción extensiva en Argentina: la resistencia creciente de malezas en los sistemas agrícolas intensivos.