Un empresario chino inició un proyecto de inversión ganadera en el interior de la provincia de Buenos Aires con el objetivo de alcanzar un volumen de 100.000 cabezas de ganado por año, una meta que podría modificar el vínculo tradicional entre capitales asiáticos y el negocio cárnico argentino. La iniciativa involucra a Sun Wei, titular de la firma New American World, y al productor Antonio Riccillo, en un establecimiento ubicado entre Saladillo y General Alvear.
A diferencia del modelo histórico que caracterizó la relación comercial con China, centrada principalmente en la compra de carne ya procesada o animales destinados a exportación, el nuevo esquema apunta a una participación directa en las distintas etapas de producción. El proyecto busca involucrarse desde la adquisición de hacienda hasta el proceso de engorde, compartiendo inversión y riesgo dentro de la cadena.

El emprendimiento se desarrolla en el establecimiento El Mangrullo, donde Riccillo construyó durante más de cuatro décadas un complejo agroindustrial diversificado. Además de la actividad ganadera, el predio reúne producción porcina, granjas avícolas, procesamiento de soja y generación de energía a partir de residuos.
Según trascendió, los primeros pasos del vínculo entre ambas partes surgieron a partir de contactos con actores ligados a la exportación de carne. Luego comenzaron las conversaciones para identificar oportunidades de negocios con mayor integración productiva.
Actualmente, el esquema funciona mediante un sistema similar al de hotelería ganadera: la firma china compra los animales y los envía a los corrales de engorde administrados por Riccillo. Allí permanecen hasta alcanzar el peso deseado antes de ser derivados a frigoríficos.

El proyecto se encuentra todavía en una etapa inicial. Durante los primeros dos meses de pruebas incorporaron cerca de 700 animales, aunque la intención inmediata es aumentar ese número y sumar nuevos inversores chinos. La meta planteada es alcanzar un volumen de producción que permita escalar el negocio y consolidar una mayor presencia de capital asiático en la cadena de valor local.
Más allá del potencial del acuerdo, el productor también planteó desafíos estructurales para el sector, como el incremento de costos, las dificultades cambiarias y la necesidad de financiamiento para impulsar el crecimiento ganadero. Según publicó La Nación, Riccillo reveló que Sun Wei transmitió una aspiración concreta para el futuro del proyecto: "Queremos engordar 100.000 animales por año".