La campaña 2025/26 de maíz argentino atraviesa uno de los momentos comerciales más dinámicos de los últimos años. Impulsadas por un ritmo exportador récord y por una producción histórica, las ventas del cereal ya alcanzaron las 27 millones de toneladas comprometidas entre operaciones con precio firme y contratos a fijar, según datos difundidos por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). El volumen supera en un 53% las operaciones registradas a la misma altura del año pasado y se ubica entre los más altos de la historia para esta etapa de la campaña.
El crecimiento de la comercialización se explica por una combinación de factores: una cosecha excepcional, altos niveles de competitividad internacional y una fuerte demanda externa que mantiene al cereal argentino como uno de los más atractivos del mercado global, informo TNCampo.
De acuerdo con el informe elaborado por Ana Rubicondi, Franco Pennino, Matías Contardi y Emilce Terré, la producción argentina de maíz alcanzaría las 68 millones de toneladas durante el ciclo 2025/26.
Si a esa cifra se suman los stocks iniciales del período, la oferta total superaría las 74 millones de toneladas, un volumen sin precedentes para el mercado local y un 40% superior al registrado durante la campaña anterior.
“Estas magnitudes hablan por sí solas y explican el alto nivel de competitividad en el mercado internacional del maíz argentino”, señalaron los especialistas en el informe difundido por la entidad rosarina.

La dinámica comercial del cereal se refleja especialmente en el desempeño exportador. Según los datos de la BCR, durante el primer trimestre de la campaña comercial 2025/26 ya se embarcaron o programaron más de 14,5 millones de toneladas de maíz, lo que constituye un récord histórico para ese período.
El volumen exportado supera en un 31% el promedio registrado desde la campaña 2018/19 en adelante y confirma la fuerte presencia del cereal argentino en los mercados internacionales.
Las ventas externas también muestran un fuerte crecimiento interanual. Hasta el momento, las declaraciones de exportación acumulan 16,8 millones de toneladas, muy por encima de las 11,7 millones registradas en igual momento del año pasado.
Para la entidad rosarina, el avance comercial responde principalmente a la competitividad del cereal argentino frente a otros grandes exportadores mundiales.
“El maíz argentino es el más competitivo del mundo”, evaluó el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, que destacó la ventaja del cereal local incluso frente al ingreso masivo de la cosecha brasileña de segunda, conocida como safrinha.
Uno de los aspectos más relevantes del escenario internacional es la capacidad del maíz argentino para ganar mercados frente a competidores como Brasil y Estados Unidos.
En el sudeste asiático, considerado uno de los principales destinos para la agroindustria argentina, el cereal local muestra ventajas de precio frente al maíz brasileño de entre US$5 y US$11 por tonelada.
La diferencia se explica por cuestiones logísticas, disponibilidad comercial y condiciones de oferta internacional, factores que permitieron acelerar las ventas externas argentinas en las últimas semanas.
En África, otro mercado estratégico para el comercio mundial de maíz, la competencia aparece dividida según las regiones. En los países del norte africano, Argentina disputa mercado principalmente con Estados Unidos, mientras que en el sur del continente el principal rival continúa siendo Brasil.
La mejora en la competitividad internacional se produce además en un contexto donde varios compradores buscan asegurar abastecimiento frente a la volatilidad global de precios y las tensiones climáticas que afectan a distintos productores internacionales.
El fuerte ritmo exportador ocurre en paralelo con una campaña productiva considerada excepcional para el sector agrícola argentino.
Las estimaciones actuales de producción ubican al ciclo 2025/26 como uno de los mejores de la historia reciente para el cereal. La recuperación climática, la mejora en los rendimientos y una mayor superficie sembrada impulsaron el salto productivo.
Sin embargo, pese al avance de las exportaciones y de la comercialización interna, la oferta disponible continúa siendo extremadamente elevada.
Según los cálculos de la BCR, todavía quedan cerca de 40 millones de toneladas de maíz por comercializar, una cifra considerada inusual para esta altura del ciclo comercial.
Ese volumen remanente representa un 40% más que el stock pendiente del año pasado y un 56% por encima del promedio histórico.
La situación genera expectativas positivas para el flujo exportador de los próximos meses, aunque también mantiene la atención del mercado puesta sobre la evolución de los precios internacionales y la capacidad logística para sostener el ritmo de embarques.
Entre los principales motores del crecimiento exportador aparece la consolidación de mercados en el sudeste asiático, donde el cereal argentino ganó participación gracias a sus precios competitivos y a la calidad del producto.
Países de esa región se transformaron en destinos estratégicos para la agroindustria nacional debido al crecimiento sostenido de la demanda de alimentación animal y producción avícola.
La competitividad del cereal argentino frente al brasileño resulta especialmente relevante en ese escenario, ya que Brasil continúa siendo uno de los principales jugadores mundiales en exportación de maíz.
El informe de la entidad rosarina sostiene que la ventaja argentina se mantiene incluso en momentos de fuerte ingreso de mercadería brasileña al mercado internacional, una situación que habitualmente ejerce presión sobre los precios globales.
El fuerte desempeño de las exportaciones de maíz aparece además como un factor relevante para el ingreso de divisas al país en un contexto donde el complejo agroexportador continúa siendo una de las principales fuentes de dólares para la economía argentina.
La aceleración de las ventas externas también mejora las perspectivas para la cadena comercial y logística vinculada al cereal, incluyendo transporte, puertos y operaciones de embarque.
A medida que avance la cosecha tardía y continúe el ritmo de comercialización, el mercado seguirá atento a la evolución de la demanda internacional y a la capacidad del cereal argentino para sostener la competitividad alcanzada en los principales destinos globales.
Con una producción récord, exportaciones en máximos históricos y un importante volumen aún disponible para vender, la campaña 2025/26 de maíz argentino se perfila como una de las más relevantes de los últimos años para el sector agroindustrial.