El presidente de Banco Provincia, Juan Cuattromo, advirtió que el incremento de la morosidad crediticia en Argentina responde a problemas estructurales de la economía y alertó sobre el riesgo de consolidar una economía dual, donde sectores como el agro, la energía y la minería crecen mientras buena parte de la población y del entramado productivo enfrenta dificultades para sostener su actividad. Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista concedida a Ámbito en junio de 2026, en la sede central de la entidad financiera en la Ciudad de Buenos Aires.
Según explicó el titular de la banca pública bonaerense, el aumento de los atrasos en los pagos de créditos no puede analizarse únicamente desde la perspectiva financiera. Para Cuattromo, la evolución de los indicadores está directamente relacionada con la situación de los salarios, el empleo, el consumo y los ingresos de los hogares.
“El problema de la mora es un problema macroeconómico”, sostuvo el directivo al referirse a una tendencia que comenzó a profundizarse durante los últimos meses. De acuerdo con datos elaborados por el propio banco, más de 5,3 millones de personas registran actualmente al menos un crédito en situación irregular, mientras que entre los menores de 25 años que accedieron a financiamiento, más del 40% presenta dificultades para cumplir con sus obligaciones.
La preocupación también se refleja en la operatoria de la entidad. Durante los primeros cinco meses de 2026, el Banco Provincia realizó una cantidad de refinanciaciones seis veces superior a la registrada en el mismo período del año anterior. Frente a este escenario, Cuattromo adelantó que la institución anunciará nuevas herramientas destinadas a asistir tanto a familias como a empresas afectadas por la pérdida de capacidad de pago.
Durante la entrevista difundida por Ámbito, el presidente de Banco Provincia planteó que las dificultades actuales son consecuencia de desequilibrios acumulados durante los últimos años y de un esquema económico que combinó apreciación cambiaria, apertura comercial y expansión del crédito.
En su análisis, ese modelo alcanzó un límite durante 2025 y derivó en la necesidad de reforzar el acuerdo financiero con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Si bien reconoció la importancia de mantener la estabilidad macroeconómica, remarcó que esta debe ser una herramienta para mejorar la calidad de vida de la población y no un objetivo aislado.
Cuattromo señaló que algunos sectores estratégicos muestran un desempeño positivo. Entre ellos destacó al agro, la ganadería, la minería y los hidrocarburos, actividades que continúan generando exportaciones e ingreso de divisas. Sin embargo, consideró que esos sectores no tienen la capacidad suficiente para impulsar por sí solos una recuperación generalizada del empleo y del consumo.
A su entender, la economía argentina atraviesa un proceso de creciente fragmentación, donde conviven actividades altamente competitivas con otras que enfrentan dificultades para sostener su producción y sus puestos de trabajo. Esa situación, afirmó, explica buena parte de los problemas observados en el mercado interno.
El directivo también se refirió a la desaceleración del crédito privado, uno de los fenómenos que comenzaron a observarse durante los últimos meses. Según explicó, cuando aumenta la morosidad, las entidades financieras tienden a revisar sus criterios de riesgo, restringiendo el acceso al financiamiento para los sectores más vulnerables.
En ese sentido, advirtió que una parte importante de los préstamos comenzó a utilizarse para compensar la pérdida de ingresos en lugar de financiar inversiones o proyectos productivos. Esa dinámica, sostuvo, termina generando mayores dificultades para cumplir con los pagos y alimenta el círculo de endeudamiento.
Aunque algunos indicadores podrían mostrar señales de estabilización durante los próximos meses, consideró que todavía es prematuro hablar de una recuperación sostenida. A su juicio, una eventual mejora estadística de la mora podría estar vinculada a una menor generación de nuevos créditos o a procesos de refinanciación, sin que ello implique necesariamente una mejora real de la economía.
Cuattromo destacó que el sector agropecuario continúa siendo uno de los principales motores de generación de divisas para el país. Los buenos rindes agrícolas y el dinamismo de la actividad ganadera contribuyen a sostener el ingreso de dólares y a fortalecer algunos indicadores externos.
No obstante, sostuvo que la expansión de estos sectores debe complementarse con políticas que favorezcan el desarrollo de cadenas de valor más amplias y la creación de empleo en otras actividades productivas. De lo contrario, advirtió, podría profundizarse la brecha entre las regiones y sectores que crecen y aquellos que permanecen rezagados.
La referencia al agro se sumó a las menciones sobre el potencial de Vaca Muerta, cuya expansión calificó como uno de los resultados más visibles de una política sostenida durante más de una década. Según indicó, la producción energética constituye uno de los pilares más sólidos para el ingreso de inversiones y exportaciones.
Al evaluar el desempeño del Banco Provincia, Cuattromo defendió la función de la banca pública como herramienta para acompañar a las familias y a las empresas en contextos económicos complejos.
Recordó que desde 2019 la entidad llevó adelante un proceso de fortalecimiento patrimonial, modernización tecnológica y expansión comercial que permitió duplicar su base de clientes. Actualmente, la comunidad financiera del banco supera los 10 millones de usuarios, impulsada principalmente por el crecimiento de Cuenta DNI.
Además, destacó que la institución desarrolla el mayor plan de infraestructura de sus más de dos siglos de historia, con más de 220 obras ejecutadas en sucursales y centros de atención distribuidos en distintos puntos de la provincia.
Para Cuattromo, la transformación digital no debe reemplazar la atención presencial. Por el contrario, consideró que la tecnología y la presencia territorial deben complementarse para garantizar la inclusión financiera y brindar asistencia en situaciones de endeudamiento, consultas o fraudes.
Otro de los ejes abordados durante la entrevista fue el avance de la inteligencia artificial en el sistema financiero. El presidente de Banco Provincia señaló que la entidad ya incorpora estas herramientas en distintos procesos de atención y análisis, aunque aclaró que las decisiones estratégicas continúan dependiendo de las personas.
De cara al futuro, sostuvo que el principal desafío para Argentina sigue siendo construir condiciones de estabilidad que permitan ampliar el crédito, fortalecer el mercado de capitales y generar empleo de calidad.
Según publicó Ámbito, Cuattromo consideró que el sistema financiero argentino posee un importante potencial de crecimiento, aunque remarcó que su desarrollo dependerá de la capacidad del país para resolver los problemas estructurales que limitan la inversión, la producción y el acceso al financiamiento.