Chile iniciará una nueva ronda de gestiones diplomáticas ante Estados Unidos para intentar evitar la aplicación de un arancel del 12,5% sobre sus exportaciones, una medida propuesta por las autoridades comerciales estadounidenses que podría impactar sobre diversos sectores productivos del país. El anuncio fue realizado este lunes por el canciller Francisco Pérez Mackenna, quien aseguró que el Gobierno presentará los argumentos necesarios para demostrar que Chile cuenta con regulaciones destinadas a prevenir prácticas laborales cuestionadas por Washington.
La decisión de Estados Unidos surge a partir de una investigación realizada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), organismo que recomendó incrementar los gravámenes a las importaciones provenientes de decenas de países que, según su evaluación, no habrían adoptado medidas suficientes para combatir la producción vinculada al trabajo forzoso. Entre las naciones alcanzadas por la propuesta figuran Chile, Brasil, China y Japón, además de otros importantes socios comerciales de la potencia norteamericana.
Tras reunirse en Santiago con representantes de los principales gremios exportadores del país, Pérez Mackenna sostuvo que Chile responderá formalmente dentro del plazo establecido por las autoridades estadounidenses. El funcionario expresó confianza en que la presentación de antecedentes permita abrir un espacio de diálogo favorable para los intereses nacionales.
“Vamos a presentar los descargos correspondientes. Nosotros tenemos una larga tradición y tenemos algunas normas justamente que se hacen cargo de los problemas que ellos han identificado”, afirmó el canciller durante una conferencia de prensa.
El proceso abierto por la USTR contempla la recepción de comentarios y observaciones hasta el próximo 6 de julio. Posteriormente, el organismo llevará adelante audiencias públicas antes de adoptar una resolución definitiva sobre la implementación de los nuevos aranceles.
Actualmente, los productos chilenos ya enfrentan un arancel transitorio del 10%, establecido por la administración del presidente Donald Trump luego de modificaciones introducidas en la política comercial estadounidense. De concretarse la recomendación presentada por la oficina comercial, la carga arancelaria aumentaría hasta el 12,5%, encareciendo el ingreso de bienes chilenos al mercado norteamericano.
La reunión encabezada por la Cancillería contó con la participación de representantes de organizaciones empresariales vinculadas a la agricultura, la industria alimentaria, la producción de salmón, la carne y la vitivinicultura. El objetivo fue coordinar una estrategia conjunta entre el sector público y privado para enfrentar el escenario planteado por Washington.
Según explicó Pérez Mackenna, la capacidad exportadora constituye uno de los pilares del crecimiento económico chileno y requiere una acción coordinada para sostener la competitividad internacional. El ministro destacó que la respuesta frente a esta situación será articulada entre el Gobierno y las empresas afectadas.
Por su parte, el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, señaló que el desafío no se limita únicamente a evitar un nuevo incremento de aranceles. También planteó la necesidad de ampliar y diversificar la oferta exportadora para reducir la dependencia de determinados mercados y productos.
En la misma línea, el titular de la Sociedad Nacional de Agricultura, Antonio Walker, advirtió sobre los efectos que podrían generar mayores barreras comerciales en un contexto internacional ya afectado por el aumento de costos logísticos y productivos. El dirigente sostuvo que los incrementos en los precios del transporte y de insumos esenciales ya vienen ejerciendo presión sobre la rentabilidad del sector exportador.
La situación adquiere una relevancia especial para Chile debido a su posición en el comercio internacional. El país mantiene Tratados de Libre Comercio (TLC) tanto con Estados Unidos como con China, sus dos principales socios económicos. Mientras el gigante asiático se consolidó como el principal destino de las exportaciones chilenas, Estados Unidos continúa siendo uno de los mayores inversionistas extranjeros en la economía del país.
En ese contexto, la administración del presidente José Antonio Kast enfrenta el desafío de preservar sus vínculos con ambas potencias en medio de un escenario global marcado por crecientes tensiones comerciales y geopolíticas. La evolución de las negociaciones con Washington será observada con atención por el sector privado y por los mercados durante las próximas semanas. Información basada en datos difundidos por EFE.