Una empresa familiar con establecimientos en Balcarce, Mar Chiquita y Ayacucho consolidó un sistema de integración agrícola-ganadera que le permite producir entre 1.000 y 1.200 novillos pesados por año destinados a la Cuota Hilton para exportación hacia la Unión Europea. Según informó Clarín, en una nota de Esteban Fuentes, el modelo combina rotación de cultivos, mejora genética, tecnología y una estrategia orientada al agregado de valor.
Con más de 2.050 hectáreas distribuidas en el sudeste bonaerense, Seredu desarrolla desde hace aproximadamente 25 años un esquema productivo que integra agricultura y ganadería para sostener un negocio enfocado en los mercados internacionales de carne premium.

La empresa administra un rodeo de 1.200 vientres bajo un sistema de ciclo completo que incluye cría, recría y terminación. Gracias a ese modelo obtiene cada año entre 1.000 y 1.200 novillos de más de 500 kilos, destinados a frigoríficos exportadores que abastecen la Cuota Hilton, uno de los segmentos de mayor valor para la carne vacuna argentina.
Al frente de la gestión agropecuaria se encuentra Agustín Galleano, ingeniero agrónomo que lidera la unidad de negocios rural de la firma. Según explicó, el proyecto nació como una estrategia para diversificar inversiones del grupo familiar, históricamente vinculado a la comercialización de metales, pero también impulsado por una fuerte tradición ligada al campo.

"Siempre hubo una vinculación cultural y emocional con el campo. Cuando apareció la oportunidad de invertir en tierras se combinaron las dos cosas: una decisión estratégica y un sentimiento familiar", afirmó Galleano, según informó Clarín.
La producción está basada en una rotación de diez años entre agricultura y pasturas de alta producción. Durante cuatro o cinco años los lotes se destinan a cultivos agrícolas y posteriormente permanecen entre cinco y seis años implantados con pasturas que sirven como base forrajera para la ganadería.

Este sistema permite conservar la fertilidad de los suelos, mejorar la productividad y asegurar el abastecimiento de alimento para el rodeo durante todo el ciclo productivo.
La genética constituye otro de los pilares del establecimiento. El rodeo está integrado mayoritariamente por Aberdeen Angus y desde hace más de dos décadas incorpora inseminación artificial en los primeros servicios reproductivos para mejorar la calidad de los animales destinados a exportación.
El objetivo es producir novillos de entre 520 y 530 kilos, muy por encima del peso promedio de faena en Argentina. "Elegimos este nicho porque creemos que permite descomoditizar la producción. Mientras el promedio nacional sigue siendo un animal mucho más liviano, nosotros estamos agregando entre 100 y 150 kilos más por cabeza", sostuvo Galleano.

El sistema alimenticio también busca maximizar la calidad de la carne. Aproximadamente el 85% de los kilos producidos proviene de pasturas, complementadas con silajes y granos durante la recría y una terminación con dietas energéticas en la etapa final.
Además de fortalecer la producción, la empresa avanzó en una mayor integración con frigoríficos exportadores, estableciendo relaciones comerciales de largo plazo. Paralelamente participa junto al INTA, frigoríficos y productores de CREA Mar Chiquita en ensayos destinados a mejorar el marmoreado de la carne mediante estrategias nutricionales desde la etapa de cría.

La agricultura ocupa alrededor de 500 hectáreas dentro del esquema productivo y cumple un rol central en la sustentabilidad del sistema. Entre los principales cultivos se destacan cebada, maíz, sorgo y girasol, parte de los cuales se comercializan y otra parte se utiliza para alimentar el rodeo, fortaleciendo la integración entre ambas actividades.
La incorporación de tecnología también ganó protagonismo. La empresa utiliza drones para sembrar cultivos de servicio, realizar resiembras de pasturas, efectuar aplicaciones fitosanitarias y monitorear la hacienda, además de complementar la información satelital para mejorar la toma de decisiones.

Para Galleano, el desafío consiste en seguir aumentando la productividad sin comprometer la sustentabilidad del sistema. "Siempre pensamos en diversificar, agregar valor y seguir creciendo. La idea es producir más, pero hacerlo de una manera que pueda sostenerse en el tiempo", concluyó, según informó Clarín.