Dole plc se consolidó como una de las compañías más importantes del negocio mundial de frutas y hortalizas frescas gracias a un modelo que integra producción, logística y comercialización a escala global. Con operaciones en alrededor de 30 países, presencia comercial en más de 85 mercados y una estructura que abarca desde las plantaciones hasta los centros de distribución, la empresa mantiene además una participación en la Argentina, donde continúa operando en la producción y exportación de peras y manzanas desde el Alto Valle de Río Negro,informo Bichos de Campo.
Aunque es ampliamente reconocida por su liderazgo en el mercado internacional de las bananas, la compañía desarrolló durante las últimas décadas un modelo de integración vertical que le permite controlar prácticamente toda la cadena de abastecimiento de frutas frescas.
Desde la producción en origen hasta el transporte marítimo, el almacenamiento refrigerado, la maduración y la distribución final, la empresa coordina cada etapa del proceso para garantizar el abastecimiento permanente de supermercados y grandes cadenas comerciales en distintos continentes.
Actualmente comercializa cerca de 300 variedades de frutas y verduras frescas, aunque las bananas, las piñas, los cítricos, las uvas y otros productos tropicales continúan representando el núcleo de su negocio.
La estructura actual de Dole surgió en 2021, cuando la histórica Dole Food Company completó su fusión con la empresa irlandesa Total Produce, dando origen a Dole plc, con sede en Dublín y cotización en la Bolsa de Nueva York.

La operación permitió combinar una de las marcas más tradicionales de la industria frutícola mundial con una extensa red europea de distribución desarrollada por Total Produce a través de múltiples adquisiciones.
Sin embargo, los orígenes de la compañía se remontan a mediados del siglo XIX.
La historia comenzó con Castle & Cooke, empresa que desarrolló actividades comerciales en Hawái y que posteriormente se vinculó con el crecimiento del negocio impulsado por James Dole, considerado uno de los pioneros de la producción y comercialización industrial de ananá.
Con el paso del tiempo, la empresa amplió su alcance hacia otras frutas tropicales y fortaleció su presencia internacional mediante la incorporación de Standard Fruit Company, una operación que consolidó su liderazgo dentro del negocio bananero.
La expansión internacional también alcanzó al mercado argentino.
A través de Standard Fruit Argentina, radicada en Allen, provincia de Río Negro, el grupo participó durante años en la producción y exportación de peras y manzanas del Alto Valle.

La empresa combinó fruta obtenida en establecimientos propios con producción adquirida a productores independientes de la región.
Argentina continúa formando parte de la división Diversified Fresh Produce Americas & Rest of World, aunque la empresa ya no informa de manera desagregada el volumen específico correspondiente a sus operaciones locales.
No obstante, mantiene presencia dentro de la red internacional de abastecimiento que complementa la oferta de frutas de clima templado destinada a distintos mercados.

Más allá de los volúmenes de producción, uno de los principales activos de Dole reside en su capacidad logística.
La compañía posee aproximadamente 44.500 hectáreas de cultivos propios y opera una infraestructura integrada conformada por alrededor de 160 centros de distribución y manufactura, 75 plantas de empaque, 12 instalaciones frigoríficas y 20 centros de maduración.

A esa estructura se suma una red de productores asociados distribuidos en distintos países y una flota propia integrada por 13 buques refrigerados, un recurso poco frecuente incluso entre las principales compañías agroalimentarias del mundo.
Esta organización le permite mantener un abastecimiento continuo durante las 52 semanas del año, independientemente de la estacionalidad de cada región productora.
La empresa organiza sus actividades mediante tres divisiones principales.
La primera corresponde a Fresh Fruit, dedicada a la producción y comercialización de bananas, piñas y otras frutas tropicales.
La segunda, denominada Diversified Fresh Produce EMEA, concentra la distribución de frutas y hortalizas frescas en Europa, Medio Oriente y África.
La tercera unidad, Diversified Fresh Produce Americas & Rest of World, desarrolla las mismas actividades en el continente americano y otros mercados internacionales.
Este esquema permite abastecer a supermercados, mayoristas y cadenas comerciales mediante producción propia y acuerdos con una amplia red de proveedores.
Durante 2025, Dole registró ingresos por 9.173 millones de dólares, una cifra que la ubica entre las compañías más importantes del negocio mundial de alimentos frescos.
El EBITDA ajustado alcanzó los 395 millones de dólares, mientras que la utilidad ajustada rondó los 115 millones.
Sin embargo, el informe señala que el negocio presenta márgenes relativamente bajos en comparación con otros sectores industriales.
La rentabilidad depende fundamentalmente de la eficiencia logística, el control de costos y la capacidad para reducir pérdidas en productos altamente perecederos.
En una actividad donde la fruta comienza a perder valor inmediatamente después de la cosecha, la coordinación entre producción, transporte y distribución resulta determinante para sostener la competitividad.
Como ocurre con otros grandes grupos vinculados con la producción tropical, la historia de Dole también incluye episodios controvertidos.
A lo largo de las últimas décadas, distintas estructuras empresariales vinculadas con la compañía enfrentaron litigios laborales, cuestionamientos ambientales y reclamos relacionados con el uso de determinados agroquímicos en plantaciones de América Latina.
Si bien muchos de esos casos corresponden a etapas anteriores a la conformación de Dole plc, forman parte del recorrido histórico de una empresa cuya evolución estuvo estrechamente ligada al desarrollo de la industria bananera internacional.
En la actualidad, Costa Rica, Honduras, Guatemala, Ecuador y Colombia concentran buena parte de la producción tropical del grupo.
Al mismo tiempo, países como Chile, Perú, México, Brasil y Argentina integran su red global de abastecimiento de frutas templadas y de contraestación.
Gracias a esa combinación de producción propia, productores asociados e infraestructura logística, Dole se consolidó como una de las principales plataformas mundiales de comercialización de alimentos frescos. Más allá del volumen de bananas o piñas que produce, su fortaleza radica en la capacidad para coordinar una cadena global que conecta plantaciones, centros logísticos y supermercados de distintos continentes, manteniendo una presencia que también alcanza a la producción frutícola argentina.