La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación otorgó a la empresa Bricel S.A., con sede en Puerto Madryn, el derecho de uso del sello "Alimentos Argentinos, una elección natural" para sus langostinos enteros congelados a bordo, comercializados bajo las marcas Pereira y Bricelfish. La medida, oficializada mediante la Resolución 83/2026, fortalece el posicionamiento de la compañía en los mercados internacionales y le permitirá acceder a beneficios promocionales para la exportación.
La información surge de una resolución oficial y fue difundida por Pescare, que destacó el alcance de la certificación para una empresa que forma parte del entramado pesquero patagónico dedicado a la captura y procesamiento de langostino argentino, uno de los productos de mayor valor dentro de la canasta exportadora del sector.

El reconocimiento tiene una vigencia inicial de dos años y certifica que la empresa cumple con los estándares establecidos por la Ley 26.967 y el Protocolo de Calidad para Langostinos Enteros Congelados a Bordo, un esquema diseñado para garantizar atributos diferenciales en materia de calidad, trazabilidad e inocuidad.
La certificación representa un respaldo comercial en un contexto donde los compradores internacionales valoran cada vez más los productos que cuentan con procesos auditados y sistemas de control que permiten garantizar el origen y las condiciones de elaboración.
Además del reconocimiento institucional, el sello habilita a Bricel a solicitar un reintegro adicional del 0,5% sobre las exportaciones, beneficio contemplado en el Decreto 1.341/2016 para las empresas que comercializan productos distinguidos dentro del programa Alimentos Argentinos.
Para acceder a ese incentivo, cada operación de exportación deberá contar con un certificado específico emitido por la autoridad competente y la correspondiente acreditación ante la Dirección General de Aduanas, que verificará que el producto se encuentra alcanzado por el régimen promocional.
El programa Alimentos Argentinos, una elección natural busca diferenciar alimentos nacionales que presentan características superiores respecto de los estándares habituales del mercado, tanto por la calidad de la materia prima como por sus procesos de elaboración y control.
En el caso del langostino entero congelado a bordo, el protocolo contempla requisitos vinculados con la captura, el procesamiento inmediato en los buques, la conservación de la cadena de frío, la presentación comercial y la trazabilidad del producto hasta su destino final.
La utilización del sello no es automática ni permanente. Las empresas deben atravesar auditorías técnicas y renovar periódicamente la autorización para conservar el derecho de uso de la marca oficial.
Desde la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, organismo encargado de la evaluación técnica, se determinó que Bricel S.A. cumplió con todos los requisitos exigidos para acceder a la certificación.
La compañía desarrolla sus operaciones desde Puerto Madryn, uno de los principales polos pesqueros del país para la captura y procesamiento del langostino patagónico.
Dentro de su estructura operativa figuran los buques tangoneros BP Bouciña y BP Espardel, embarcaciones dedicadas a la pesca de langostino en aguas nacionales y que abastecen la producción exportable de la firma.
La certificación oficial no solo alcanza al producto comercializado bajo las marcas Pereira y Bricelfish, sino que también respalda el modelo de producción desarrollado por la empresa, basado en el procesamiento del recurso directamente a bordo para preservar sus condiciones de calidad.
Ese sistema permite congelar el producto inmediatamente después de la captura, reduciendo pérdidas de calidad y garantizando mejores características para los mercados internacionales.
La obtención del sello se produce en un escenario donde la competencia internacional obliga a las empresas pesqueras a incorporar herramientas de diferenciación para sostener su participación en mercados cada vez más exigentes.
En ese contexto, las certificaciones oficiales funcionan como un respaldo adicional frente a compradores que priorizan productos con procesos auditados y altos estándares sanitarios.
El langostino argentino se consolidó durante los últimos años como uno de los principales productos de exportación del complejo pesquero nacional, gracias a su calidad, tamaño y reconocimiento internacional.
Sin embargo, además de las condiciones naturales del recurso, la competitividad depende cada vez más de factores vinculados con la certificación, la trazabilidad y la posibilidad de demostrar el cumplimiento de protocolos de producción.
La resolución también recuerda que las empresas que utilicen el sello deberán cumplir una serie de condiciones adicionales.
Entre ellas figura la obligación de incorporar el distintivo oficial en los envases destinados a exportación cuando se solicite el reintegro previsto por la normativa.
Asimismo, se establece que, a partir del 1 de enero de 2027, los productos alcanzados por el programa deberán comercializarse en envases de hasta 20 kilogramos, una medida orientada a estandarizar la presentación comercial de los alimentos certificados.
Estas exigencias forman parte de un esquema que busca consolidar la identidad de los productos argentinos de calidad diferenciada y fortalecer su posicionamiento en los mercados externos.
Con la incorporación de Bricel al programa Alimentos Argentinos, el sector pesquero suma una nueva empresa certificada dentro de un segmento estratégico para las exportaciones nacionales. La combinación de calidad, trazabilidad, procesos auditados e incentivos comerciales apunta a mejorar la competitividad del langostino argentino y a consolidar su presencia en destinos internacionales donde el valor agregado resulta cada vez más determinante.