Meraki, la empresa argentina fundada por Miguel Santiago Mirabella, logró transformar un producto prácticamente desconocido en el mercado local en una compañía que factura US$ 1,2 millones al año. Tras diez años de crecimiento, la marca proyecta alcanzar US$ 6,5 millones en ventas en los próximos tres años mediante la expansión regional, la incorporación de nuevos productos y la búsqueda de inversión externa, según informó Forbes.
La historia comenzó en 2015, cuando Mirabella decidió dejar su carrera en el sector financiero para emprender un proyecto alineado con sus valores. Durante un viaje a Australia descubrió el cepillo de dientes de bambú, un producto poco difundido en la Argentina por entonces, y vio una oportunidad para impulsar una alternativa más sustentable frente al uso masivo de plásticos.
"Desde el primer día quisimos construir algo que generara un impacto positivo. El propósito siempre estuvo antes que el negocio", recordó el emprendedor, según informó Forbes.

El proyecto comenzó mediante bootstrapping, financiado con recursos propios y aportes de los socios. En 2017 realizaron una inversión cercana a US$ 50.000 para escalar la producción y consolidar la marca.
Actualmente, Meraki comercializa productos de cuidado oral, higiene personal, cuidado capilar y bienestar en las principales cadenas del país, entre ellas Carrefour, Coto, Jumbo, Farmacity, Día y La Anónima, además de cientos de comercios independientes. Cerca del 90% de la facturación proviene del canal B2B y sus productos llegan a aproximadamente 100.000 consumidores por mes, según informó Forbes.
La empresa proyecta cerrar 2026 con ingresos cercanos a US$ 1,8 millones, mientras que el objetivo para los próximos tres años es superar los US$ 6,5 millones de facturación anual.
Mirabella explicó que uno de los principales desafíos fue salir del nicho de consumidores altamente comprometidos con la sustentabilidad para llegar al público masivo. "Nos dimos cuenta de que si queríamos generar un cambio real teníamos que estar donde compra la mayoría de la gente. El desafío no era venderle al consumidor más consciente; era llegar a quien recién empieza a interesarse por estos temas", afirmó, según informó Forbes.
La estrategia de crecimiento también incluyó una fuerte inversión en investigación y desarrollo. La compañía trabaja junto a laboratorios de Argentina y Brasil para desarrollar productos que combinen ingredientes naturales con estándares de calidad comparables a los de las marcas tradicionales.
"Nuestro objetivo nunca fue hacer productos ecológicos porque sí. Queremos desarrollar productos de alta calidad que funcionen igual o mejor que las opciones convencionales, pero con ingredientes naturales y un menor impacto ambiental", sostuvo Mirabella, según informó Forbes.
En los últimos meses, la empresa lanzó Kima, una nueva marca orientada al bienestar y al lifestyle, con productos reutilizables como botellas térmicas y accesorios, ampliando así su propuesta comercial.

Otro paso importante fue la incorporación de Fernando Mayoral, exdirector de Marketing de Colgate para Cono Sur, quien aportará experiencia para acelerar la próxima etapa de crecimiento y fortalecer la estrategia comercial.
En paralelo, Meraki trabaja en su expansión hacia Chile y Uruguay, donde ya mantiene conversaciones con potenciales socios estratégicos. La intención es consolidar una presencia regional sin perder el propósito que dio origen al emprendimiento.
"Estamos en un momento bisagra. Pasamos de ser un emprendimiento nacido en un garage a competir en categorías de consumo masivo frente a compañías multinacionales. Ahora necesitamos dar un salto cualitativo y cuantitativo", concluyó Mirabella, según informó Forbes.