La yerba mate atraviesa una transformación que podría cambiar su lugar en el mercado internacional. Impulsadas por el crecimiento de las bebidas funcionales, varias startups argentinas desarrollan productos listos para consumir en lata y aceleran sus planes de expansión hacia Estados Unidos, Europa, Asia y otros mercados. Según informó La Nación, en una nota de Laura Ponasso, el objetivo es convertir una tradición profundamente arraigada en Argentina en una categoría global de bebidas saludables.
El contexto internacional favorece esta tendencia. Tras el fracaso de algunos intentos pioneros, como la bebida Nativa lanzada por Coca-Cola en 2003, el auge de los ingredientes naturales y la demanda de alternativas al café y a las bebidas energéticas tradicionales volvieron a posicionar a la yerba mate como una oportunidad de negocio. Incluso Barron Trump anunció recientemente el lanzamiento de una bebida elaborada con yerba mate para el mercado estadounidense.
Las proyecciones también acompañan el crecimiento. De acuerdo con datos de Future Market Insights citados por La Nación, el mercado global de la yerba mate podría pasar de US$2.400 millones en 2025 a US$4.300 millones en 2035, impulsado principalmente por el desarrollo de bebidas listas para consumir y otros formatos más prácticos para los consumidores.

Para Álvaro y Valentín Sampedro, fundadores de Yací, el cambio responde a una modificación profunda en los hábitos de consumo. "Hoy el mercado de las bebidas a base de yerba mate está atravesando uno de los momentos más interesantes de su historia fuera del Cono Sur. Observamos una transformación en la forma en que las personas consumen bebidas: hay una búsqueda creciente de opciones más naturales, funcionales y alineadas con hábitos de vida más conscientes", explicaron.
Los emprendedores sostienen que las mayores oportunidades aparecen en formatos como latas y botellas, que permiten incorporar el consumo de yerba mate a nuevos momentos del día sin perder su identidad. Su empresa ya comercializa bebidas elaboradas con yerba mate orgánica en sabores como limón y jengibre, frutos rojos y hierbas con menta, además de iniciar exportaciones a Estados Unidos mientras negocia su llegada a Europa y Asia.
Otra compañía que apuesta a este segmento es Overtake, creada por Martina Gardey y Guillermina Rappazzo. Su propuesta combina extracto de yerba mate con vitaminas, L-teanina y otros ingredientes funcionales para ofrecer una fuente de energía sostenida destinada a deportistas, estudiantes y profesionales.
"Overtake no nació para reemplazar el mate, sino para reimaginarlo. Extraemos lo mejor de la planta y lo combinamos con una fórmula que busca ofrecer energía sostenida y foco mental", afirmó Gardey.

La expansión también alcanza a Mathienzo, empresa fundada por Nicolás Tiferes, que busca acercar los beneficios de la yerba mate a consumidores que no están familiarizados con el ritual tradicional del mate. La firma ya exporta sus productos a Chile, Australia, República Checa, Alemania y Tailandia, mientras trabaja para ingresar en Canadá, Costa Rica, Nueva Zelanda y Estados Unidos.
"Estamos llegando principalmente a consumidores que quieren incorporar los beneficios de la yerba mate, pero que no necesariamente están dispuestos a aprender el ritual tradicional del mate", señaló Tiferes.
Para los emprendedores del sector, el gran desafío consiste en desacoplar el consumo de la yerba mate de su preparación tradicional sin perder el valor cultural que la distingue. La estrategia apunta a replicar el camino recorrido por el café, que logró expandirse desde la infusión clásica hacia cápsulas, bebidas listas para tomar y una amplia variedad de productos funcionales.
Con una producción concentrada en Argentina y una creciente demanda internacional por alimentos naturales y bebidas saludables, la yerba mate aparece como una de las grandes oportunidades para generar mayor valor agregado, impulsar las exportaciones y posicionar una bebida con identidad argentina en un mercado global en plena expansión.