A pocos kilómetros de Trevelin, en la provincia de Chubut, un establecimiento familiar comenzó a posicionarse como un nuevo atractivo para la Patagonia. Según informó Agrofy, la chacra Cerro Cónico reúne cerca de 5.000 plantas de lavanda, un bosque nativo con vertientes naturales y un proyecto de turismo rural que busca combinar producción, naturaleza y desarrollo regional.
Detrás de la iniciativa está Osvaldo Zampella, productor que durante años se dedicó a la actividad ganadera y que decidió iniciar una nueva etapa vinculada al cultivo de especies aromáticas. Junto a su familia adquirió el establecimiento en 2022 con la intención de preservar el entorno natural y desarrollar una producción diferente, adaptada a las condiciones de la Patagonia.

Uno de los principales atractivos del predio son las vertientes de agua que nacen dentro de la propia chacra y alimentan un arroyo y una laguna de aguas cristalinas. Ese paisaje, rodeado por bosque nativo, fue el punto de partida para imaginar un proyecto que hoy integra producción agrícola y una experiencia orientada al contacto con la naturaleza.
Según informó Agrofy, la adaptación de la lavanda representó uno de los mayores desafíos. Antes de ampliar la plantación, la familia realizó ensayos para comprobar cómo respondía el cultivo al clima patagónico, caracterizado por inviernos fríos y sectores con mayor humedad. Los resultados permitieron ampliar la superficie cultivada hasta alcanzar casi cinco mil ejemplares distribuidos en distintas áreas del establecimiento.

Además de la producción de flores, el emprendimiento ya concretó su primera destilación de aceite esencial de lavanda, un paso que abre nuevas posibilidades comerciales y permite agregar valor a la materia prima obtenida en el campo.
El establecimiento también prepara la apertura de sus recorridos turísticos. Los visitantes podrán caminar por senderos entre el bosque, conocer la plantación de lavandas, observar la laguna y el arroyo, recorrer un rosedal y acceder a un mirador con vistas panorámicas de la región. La propuesta apunta a un turismo de baja escala, enfocado en la contemplación del paisaje y el disfrute del entorno natural.

Zampella destacó el potencial que tiene la lavanda como alternativa productiva. "La demanda es muy buena y hay muchísimos productos que pueden elaborarse a partir de la lavanda. Ojalá más productores se animen a plantar porque eso ayudaría a consolidar un polo de producción", afirmó, según informó Agrofy.
El productor también resaltó que el proyecto busca generar un impacto positivo más allá del establecimiento. "La idea es aportar al turismo de la zona y empujar el carro para que siga creciendo. Son producciones muy buenas para el trabajo de la gente, para el progreso de la región y para generar puestos de trabajo. Son cosas que sirven para el bienestar de la comunidad en general", sostuvo.

Con la combinación de producción sustentable, conservación ambiental y turismo rural, Cerro Cónico refleja una tendencia que gana espacio en distintas regiones del país: emprendimientos que diversifican la actividad agropecuaria y crean nuevas oportunidades económicas a partir del valor del paisaje y de los recursos naturales.
