Las fintech argentinas comenzaron a profundizar su expansión internacional con dos movimientos que marcaron una nueva etapa para el sector: Pomelo presentó una infraestructura tecnológica para emitir tarjetas en más de 150 países y Cocos Capital anunció la adquisición de la plataforma brasileña Warren para ingresar al mayor mercado financiero de América Latina. Los anuncios, difundidos en julio de 2026, reflejan cómo las compañías más consolidadas del ecosistema buscan ampliar sus operaciones más allá de Argentina y competir en nuevos mercados.
La información surge a partir de un relevamiento publicado por Forbes Argentina, que destacó los avances de ambas compañías dentro de una tendencia más amplia de internacionalización del ecosistema fintech local. De acuerdo con el Mapa Fintech 2025 de la Cámara Argentina Fintech, el 78% de las empresas del sector todavía concentra la mayor parte de sus ingresos en el mercado argentino, aunque un grupo creciente ya genera actividad en países como Brasil, Chile, México, Colombia, Uruguay, Estados Unidos y España.
Los casos de Pomelo y Cocos Capital representan dos caminos diferentes para alcanzar escala regional. Mientras Pomelo apuesta por exportar infraestructura financiera y tecnológica, Cocos eligió una estrategia basada en la adquisición de una compañía con presencia y licencias regulatorias en Brasil.

Pomelo anunció el lanzamiento de una solución de tarjeta global que permite a bancos, fintechs y empresas emitir tarjetas internacionales mediante una única integración tecnológica. El objetivo es facilitar la llegada a nuevos países sin la necesidad de crear estructuras locales, obtener licencias independientes o desarrollar operaciones completas en cada mercado.
La herramienta permite emitir tarjetas a través de las redes de Visa y Mastercard, incorporar pagos digitales mediante Apple Pay y Google Pay, realizar liquidaciones en dólares o stablecoins y administrar la distribución de tarjetas físicas desde una plataforma centralizada.
"América Latina opera sobre múltiples rieles de pago: tarjetas, transferencias y ahora también stablecoins. La oportunidad no está en elegir un único riel, sino en combinarlos de forma inteligente", explicó Gastón Irigoyen, CEO y cofundador de Pomelo.
Desde la compañía señalaron que la nueva infraestructura busca reducir los costos y tiempos necesarios para que una empresa pueda probar nuevos mercados. El modelo permite avanzar en una expansión progresiva antes de realizar inversiones más grandes en estructuras locales.
"Históricamente, expandir un programa de tarjetas implicaba construir infraestructura, operación y relaciones financieras en cada nuevo mercado. La tarjeta global simplifica ese proceso y permite llegar a múltiples países desde una estructura centralizada", afirmó Alfonso Torreguitar, Head of Global Card de Pomelo.

La empresa argentina trabaja actualmente con compañías internacionales de distintos sectores y cuenta con presencia en mercados de América, Europa, Asia, África y Medio Oriente. Desde su creación recibió inversiones de fondos especializados en tecnología financiera y acumuló más de US$160 millones en financiamiento.
En paralelo, Cocos Capital avanzó con una estrategia de crecimiento mediante adquisiciones. La fintech argentina anunció la compra de Warren, una plataforma digital de inversiones brasileña, en una operación que todavía debe recibir la aprobación del Banco Central de Brasil.
La adquisición permitirá a Cocos ingresar al mercado de capitales más grande de América Latina. Una vez completada la operación, la compañía prevé administrar alrededor de US$5.000 millones en activos y superar los US$100 millones de ingresos anuales.
"Brasil es un mercado clave en nuestra estrategia. Es el mercado de capitales más grande de la región y una oportunidad única para construir una plataforma de escala", señaló Nicolás Mindlin, presidente y cofundador de Cocos Capital.

Fundada en 2017, Warren cuenta con autorización para operar como broker en Brasil y recibió inversiones de fondos internacionales vinculados al ecosistema tecnológico y financiero. Entre ellos se encuentran inversores especializados en compañías fintech de rápido crecimiento.
Como parte del acuerdo, algunos de esos inversores pasarán a convertirse en accionistas de Cocos Capital, fortaleciendo la estructura de la compañía argentina para su desembarco en Brasil.
"Vemos una oportunidad muy clara de aplicar en Brasil lo que ya hicimos en Argentina: simplificar la inversión, mejorar la propuesta y escalar con foco en eficiencia", sostuvo Ariel Sbdar, CEO y cofundador de Cocos.
La compañía informó que la compra será financiada con recursos propios, sin necesidad de emitir deuda ni realizar una nueva ronda de inversión. La decisión marca una diferencia frente a otras operaciones de expansión tecnológica que suelen depender de nuevos aportes de capital.
Los movimientos de Pomelo y Cocos Capital reflejan una transformación dentro del ecosistema financiero argentino. Durante los últimos años, muchas empresas concentraron sus esfuerzos en captar usuarios locales, desarrollar productos digitales y alcanzar una posición competitiva dentro del país. Ahora, las compañías con mayor madurez comenzaron a buscar oportunidades en mercados regionales.
La expansión hacia América Latina representa un desafío debido a las diferencias regulatorias, monetarias y operativas entre países. Sin embargo, también abre oportunidades para empresas capaces de ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades de consumidores, bancos y compañías que buscan digitalizar sus servicios financieros.
El avance de estas firmas muestra que la próxima etapa de las fintech argentinas estará marcada por la internacionalización, las alianzas estratégicas y la competencia por un mercado latinoamericano donde la tecnología financiera continúa ganando participación.