En Chaco, un grupo de 40 familias campesinas e indígenas consolidó la única experiencia de algodón agroecológico industrializado de Argentina. La iniciativa, denominada No'oxonec, nació en 2017 con el objetivo de recuperar un cultivo emblemático de la provincia mediante el uso de semillas convencionales, prácticas agroecológicas y una estrategia de agregado de valor que abarca desde la siembra hasta la confección de prendas. Según informó Bichos de Campo, el proyecto ya logró posicionar sus textiles incluso en pasarelas internacionales.
La red, cuyo nombre significa "entramado" en lengua Qom, reúne productores de Pampa del Indio, Juan José Castelli, Las Palmas, La Leonesa y Presidencia Roca. La experiencia cuenta con el acompañamiento de la Fundación Doctor Ramón Carrillo y el trabajo conjunto de organismos como INTA, INTI y distintos municipios.
"La propuesta de sembrar algodón fue de las propias familias porque tienen un lazo afectivo con este cultivo. Siempre lo produjeron de esta manera, pero el avance de las variedades transgénicas junto con el paquete de fitosanitarios terminó desplazando a quienes seguían utilizando semillas propias o convencionales", explicó Alejandra Gómez, integrante de la Fundación Doctor Ramón Carrillo, según informó Bichos de Campo.

El proyecto comenzó con semillas entregadas por el INTA Sáenz Peña y, con el paso de las campañas, logró desarrollar una cadena productiva completa. El proceso incluye el cultivo, el desmote, el hilado industrial, el trabajo artesanal, el tejido y la confección de prendas, con el objetivo de que la mayor parte de la transformación del algodón permanezca dentro de la provincia.
"Nosotros asumimos la responsabilidad de gestionar el agregado de valor porque una de las propuestas centrales es que la transformación del algodón agroecológico pueda realizarse, en la medida de lo posible, íntegramente en la provincia del Chaco", señaló Gómez.

Actualmente, el desmote se realiza en el INTA Sáenz Peña, mientras que el hilado industrial tiene lugar en una planta ubicada en Presidencia Roca. Paralelamente, mujeres de Colonia Aborigen participan del proceso mediante el hilado artesanal con rueca, integrando conocimientos tradicionales con procesos industriales.
La red produce actualmente dos variedades desarrolladas por el INTA: Guazuncho 3 INTA, de fibra blanca, y Gualok INTA, de fibra marrón. Esta última se cultiva en menor escala debido a que presenta una fibra más corta, lo que limita parte de su procesamiento industrial.

Además de abastecer a diseñadores chaqueños, No'oxonec amplió su alcance hacia emprendedores textiles de otras provincias. "Muchas diseñadoras nos decían que hasta ese momento conseguían este tipo de fibras solamente importadas", recordó Gómez.
Para los impulsores del proyecto, el algodón representa mucho más que una producción agrícola. "A partir del algodón se hace visible todo el trabajo agroecológico que estas familias vienen desarrollando desde hace años. Además, es el único producto que les permite generar un agregado de valor tanto artesanal como industrial, mejorando los ingresos familiares", afirmó la abogada.

En paralelo, las organizaciones que integran la red avanzan en la implementación de un sistema de certificación participativa, destinado a validar las prácticas agroecológicas tanto para el algodón como para los alimentos que las familias producen en las mismas chacras.
El desarrollo ya comenzó a ganar reconocimiento fuera del país. Prendas confeccionadas con este algodón agroecológico fueron exhibidas por diseñadoras argentinas en pasarelas internacionales, una muestra del interés creciente por fibras producidas bajo criterios de sostenibilidad.

Tras completar diez campañas consecutivas, la iniciativa se consolidó como una referencia para la agricultura familiar, demostrando que es posible integrar producción, industrialización y agregado de valor en origen. "Llevamos diez campañas consecutivas produciendo algodón y alimentos con enfoque agroecológico, desde la agricultura familiar y con familias criollas e indígenas. Pese a todas las dificultades que implica producir algodón a pequeña escala, llegamos hasta la etapa industrial para agregar valor a un producto agroecológico", concluyó Gómez, según informó Bichos de Campo.