En Santa Cruz, un grupo de productores concretó por primera vez la implantación, desarrollo y cosecha de trigo y avena a escala productiva en un establecimiento ubicado a pocos kilómetros del glaciar Perito Moreno. La experiencia se desarrolló durante la campaña 2025/2026 en la Estancia Alice, cerca de El Calafate, y registró rindes de hasta 3.500 kilos por hectárea en avena y 3.000 kilos por hectárea en trigo. Según informó La Nación en una nota de Mariela Arias, el proyecto demuestra que producir granos en el extremo sur del país es posible y abre nuevas perspectivas para la producción agropecuaria de la región.
La experiencia fue impulsada por AgroCalafate, empresa creada por Tomás Ciurlanti, Nicolás Zuber y Ricardo Coggiola, junto con la participación de la empresa estatal Santa Cruz Puede y la Estancia Alice, propiedad de Alejandro Bárcena. El proyecto se desarrolló sobre más de 300 hectáreas, ubicadas a unos 40 kilómetros de El Calafate, sobre la ruta que conduce al Parque Nacional Los Glaciares.
"Siempre se dijo que era poco probable producir el grano y se logró, aun cuando hay mucho para mejorar, la campaña que viene promete ser mucho mejor", afirmó Ciurlanti, según informó La Nación.

La campaña comenzó a fines de septiembre de 2025 con la preparación del suelo y finalizó entre enero y mayo de 2026 con la cosecha. El manejo incluyó acondicionamiento del terreno, siembra en primavera, seguimiento agronómico y fertilización para adaptar el cultivo a las condiciones climáticas de la Patagonia Austral.
Los mejores resultados se registraron en los lotes con antecedentes agrícolas y mejores condiciones físicas del suelo. Allí se alcanzaron rindes cercanos a 3.500 kilos por hectárea en avena y 3.000 kilos por hectárea en trigo, cifras que confirmaron el potencial productivo de la región cuando se aplican prácticas de manejo adecuadas.
"En este sentido, en determinados sectores del establecimiento expresaron resultados muy alentadores, especialmente aquellos lotes con antecedentes de manejo agrícola y mejores condiciones físicas de suelo, donde se registraron rindes cercanos a los 3500 kg/ha en avena y 3000 kg/ha en trigo en lotes puntuales. Estos resultados permitieron confirmar el importante potencial productivo que posee la región bajo condiciones adecuadas de manejo y planificación", explicó Ciurlanti, según informó La Nación.
Los responsables del proyecto señalaron que la experiencia también permitió obtener información técnica sobre los sectores que nunca habían sido trabajados con agricultura. En esos lotes los rendimientos fueron menores debido a la necesidad de mejorar la estructura del suelo y ajustar distintas variables agronómicas.
"La campaña permitió validar la viabilidad productiva del sistema y generar información técnica clave para continuar mejorando la producción en futuras etapas", sostuvo Ciurlanti, según informó La Nación.
La producción obtenida será destinada a la planta de alimentos balanceados que Santa Cruz Puede instaló en Río Gallegos, con el objetivo de fortalecer la integración entre agricultura y ganadería dentro de la provincia y generar mayor valor agregado a nivel local.

"La producción neta permitirá avanzar en el abastecimiento de materia prima destinada a la elaboración de alimentos balanceados dentro de la provincia, promoviendo el agregado de valor, la generación de empleo y el fortalecimiento de las cadenas productivas locales", señaló Ciurlanti, según informó La Nación.
Además del grano cosechado, los residuos del cultivo podrán utilizarse como fibra para la alimentación animal y contribuirán a desarrollar sistemas de rotación entre agricultura y ganadería. El éxito de la primera campaña ya despertó el interés de otros productores de la zona, que comenzaron a consultar por la posibilidad de incorporar cultivos en sus establecimientos. Para AgroCalafate, la experiencia marca el inicio de una nueva etapa productiva en Santa Cruz, donde la imagen de cosechadoras circulando cerca del glaciar Perito Moreno dejó de ser una excepción para convertirse en una posibilidad concreta.