La destilería Madoc, ubicada en Dina Huapi, cerca de Bariloche, logró uno de los mayores reconocimientos internacionales para un destilado argentino al obtener la medalla de oro en la San Francisco World Spirits Competition 2026, uno de los certámenes más prestigiosos de la industria. La etiqueta distinguida fue Single Cask Peated Ex-Cabernet Franc, que alcanzó 93 puntos sobre 100 y se convirtió en el sexto premio internacional para la empresa familiar. Según informó La Nación, en una nota de Paz García Pastormerlo, el reconocimiento consolida el posicionamiento del whisky patagónico en el escenario mundial.
El galardón fue otorgado a un whisky elaborado a partir de una única barrica de roble europeo que anteriormente contuvo vino Cabernet Franc. Se trata de un single cask, es decir, una edición que proviene de una sola barrica y cuya producción será muy limitada, con apenas unas 250 botellas de 750 mililitros.

El fundador de la destilería, Pablo Tognetti, explicó que la etiqueta premiada pertenece a la categoría de los whiskies ahumados. "La cebada atraviesa una germinación controlada de cinco días que se detiene con aire caliente mezclado con humo de turba, lo que permite que el aroma persista hasta la botella", detalló al describir el proceso de elaboración.
La historia de Madoc comenzó en 2016, cuando Pablo Tognetti, un físico experimental que fue gerente general de Arsat, decidió crear una nueva destilería junto a su esposa Gloria en Dina Huapi, luego de haber fundado años antes la primera destilería de whisky de malta del país.

La empresa mantiene una producción artesanal de alrededor de 30 barriles por año y comparte el proyecto con sus hijos Celia y Conrado, quienes participan activamente en el desarrollo de nuevos productos y en el proceso de elaboración.

El premio obtenido en San Francisco se suma a una extensa trayectoria de reconocimientos internacionales. En 2018 la destilería consiguió una medalla de plata en el mismo certamen. Un año después obtuvo un doble oro y en 2024 volvió a ser distinguida con un whisky ahumado. Ese mismo año también recibió medallas en un importante concurso realizado en Londres.
Uno de los aspectos que diferencia al whisky de Madoc es su proceso de producción. El destilado parte de tres ingredientes esenciales: agua, levadura y malta de cebada. Tras la fermentación, el líquido se destila dos veces hasta obtener el denominado "corazón", que luego permanece durante años en barricas de roble.

El paso por la madera resulta determinante para el desarrollo del color, el aroma y el sabor. Según la legislación argentina, el whisky debe permanecer al menos dos años en barricas, aunque en el caso de Madoc los productos que llegan al mercado combinan destilados de entre seis y ocho años de añejamiento.
Pablo Tognetti también destacó la importancia del análisis sensorial durante el proceso de selección de cada lote. "Lo sensorial es clave, porque queremos que tenga aroma, carácter, retrogusto y que no queme ni sea alcohólico. Es fascinante", afirmó.

Con este nuevo reconocimiento internacional, Madoc reafirma el crecimiento del whisky argentino de alta gama y demuestra que una producción artesanal desarrollada en la Patagonia puede competir con las mejores destilerías del mundo.
