Vista Energy volvió a cumplir con las expectativas del mercado al presentar los resultados del segundo trimestre de 2026, que confirmaron el crecimiento sostenido de la compañía en Vaca Muerta. Los principales bancos de inversión internacionales mantuvieron su recomendación sobre la acción al destacar la expansión de la producción, la mayor generación de caja y la fortaleza financiera de la petrolera liderada por Miguel Galuccio. Según informó Forbes, el consenso de los analistas considera que Vista continúa siendo una de las empresas mejor posicionadas para capitalizar el desarrollo del shale argentino.
La empresa reportó un EBITDA ajustado de US$805 millones, una cifra prácticamente en línea con las previsiones del mercado. Además, alcanzó una producción promedio de 156.000 barriles equivalentes diarios, lo que representa un crecimiento cercano al 16% respecto del trimestre anterior y superior al 30% frente al mismo período de 2025.
El incremento de la producción estuvo acompañado por una mejora en los ingresos y en la rentabilidad, impulsada por un precio realizado del petróleo cercano a US$89 por barril, favorecido por una reducción de los descuentos respecto del Brent.
Las entidades financieras coincidieron en que el desempeño de Vista confirma la capacidad de ejecución de su estrategia de crecimiento. Goldman Sachs, Bank of America, Jefferies y Bradesco BBI sostuvieron sus recomendaciones de inversión y remarcaron que la empresa mantiene un perfil de expansión sólido, con fundamentos operativos consistentes.

Uno de los principales factores que explican el crecimiento fue la integración de los activos adquiridos a Equinor. La incorporación de las participaciones en Bandurria Sur y Bajo del Toro comenzó a reflejarse plenamente en los resultados trimestrales. Solo Bandurria Sur aportó alrededor de 13.000 barriles equivalentes diarios adicionales, mientras que los activos históricos de Vista también continuaron incrementando su producción.
Durante el trimestre, la compañía conectó 27 nuevos pozos, varios de ellos sobre el cierre del período. Los analistas esperan que ese aporte tenga un impacto aún mayor durante la segunda mitad del año, fortaleciendo la curva de crecimiento de la empresa.
Otro de los aspectos destacados fue la evolución del flujo de caja libre. Luego de varios trimestres con elevados niveles de inversión destinados a expandir la producción, Vista comenzó a transformar ese crecimiento en una mayor generación de efectivo.
De acuerdo con las estimaciones de Jefferies, el flujo de caja libre orgánico rondó los US$500 millones durante el trimestre. En tanto, Bank of America calculó que, excluyendo el desembolso vinculado a la compra de Equinor, el flujo de caja libre para los accionistas alcanzó aproximadamente US$365 millones, equivalente a un rendimiento cercano al 5,3% en apenas tres meses.
Los analistas también señalaron que la generación operativa se benefició de una liberación de capital de trabajo, lo que permitió compensar el elevado nivel de inversiones destinado al desarrollo de Vaca Muerta. Para el mercado, este cambio refleja el inicio de una etapa en la que Vista combina crecimiento de producción con una capacidad cada vez mayor para generar efectivo.
Entre los informes publicados, Bradesco BBI sostuvo que Vista representa actualmente una de las historias de crecimiento más atractivas entre las petroleras independientes de América Latina. La entidad comparó el desempeño de la empresa con otras compañías regionales y concluyó que mantiene un ritmo de expansión superior, acompañado por un balance sólido y sin depender de nuevas adquisiciones para sostener ese crecimiento.
El banco también destacó que Vista cotiza con un descuento respecto de productores estadounidenses de shale, a pesar de ofrecer una trayectoria de crecimiento considerada muy competitiva dentro del sector energético.
El único ajuste realizado por algunas entidades estuvo relacionado con las perspectivas para el precio internacional del petróleo. Bradesco redujo sus proyecciones para el Brent y ahora estima un promedio de US$83 por barril en 2026, US$70 en 2027 y US$65 en el largo plazo. Sin embargo, esa revisión no modificó su recomendación sobre Vista, ya que considera que la mejora estructural de la compañía ya no depende exclusivamente de un escenario de precios elevados.
Con los resultados del trimestre ya publicados, la atención de los inversores se concentra ahora en las definiciones que la empresa brindará para el segundo semestre. Entre los temas más esperados figuran la evolución de la producción, el avance del oleoducto VMOS, clave para ampliar la capacidad de transporte desde Vaca Muerta, y la estrategia de asignación de capital, que podría incluir nuevas adquisiciones, recompras de acciones o mayores retornos para los accionistas.