El economista Miguel Ángel Broda aseguró que la economía argentina tendría un mejor desempeño con un tipo de cambio más alto, aunque sostuvo que la prioridad del Gobierno de Javier Milei de reducir la inflación impide avanzar en esa dirección. Además, advirtió que los principales motores de la actividad económica siguen debilitados y puso en duda que el crecimiento alcance para consolidar las expectativas de reelección del Presidente, según informó Infobae.
"En política cambiaria algo se podría hacer. Seguramente la economía estaría mejor con un dólar un poco más caro, pero la obsesión por bajar la inflación claramente no lo permite", sostuvo Broda durante una entrevista con Canal 26.
El economista consideró que el principal desafío del Gobierno es lograr que el resto de la economía acompañe la estabilidad macroeconómica. En ese sentido, afirmó que la continuidad política del oficialismo dependerá de la evolución de la actividad.
"Creo que la reelección del Presidente depende de que el resto de la economía crezca al menos 2% de acá en adelante. ¿Va a crecer ese 2%? Lo veo difícil, porque los motores están muy averiados", señaló.
Broda explicó que su diagnóstico responde a distintos indicadores que muestran una recuperación todavía insuficiente. Entre ellos mencionó la caída del crédito, el retroceso de la masa salarial real y el deterioro del ingreso disponible de las familias, afectado por la recomposición de las tarifas de los servicios públicos.
Según el economista, aunque el ingreso de los hogares dejó de caer hace unas semanas, todavía permanece en niveles muy bajos y limita la recuperación del consumo.

También sostuvo que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró retrocesos en los últimos meses y estimó que el crecimiento de la economía durante este año será cercano al 2%, una cifra inferior a las proyecciones más optimistas del Gobierno.
Broda también cuestionó la falta de avances en reformas estructurales destinadas a impulsar la inversión privada. En particular, señaló la ausencia de acuerdos para promover proyectos de infraestructura financiados por el sector privado.
"Es increíble que en 31 meses todavía no tengamos un acuerdo para que la infraestructura sea desarrollada por el sector privado", afirmó.
En relación con el sistema financiero, advirtió que una parte importante de los recursos continúa orientándose al financiamiento del Estado en lugar de canalizarse hacia empresas y familias.
"Hemos quebrado el crecimiento del crédito al sector privado, con problemas tanto del lado de la demanda como de la oferta", expresó.
Respecto de la continuidad del actual programa económico, Broda sostuvo que el aspecto más relevante es consolidar un régimen que permita abandonar décadas de estancamiento. Sin embargo, reconoció que, a diferencia de muchos de sus clientes, hoy observa con mayor cautela las probabilidades de una reelección presidencial.
"La única cuestión realmente relevante es la continuidad de un régimen que nos saque de la decadencia. Hoy ese escenario sigue siendo una cuestión abierta y, por primera vez en 40 años, difiero de la probabilidad de reelección que le asignan mis clientes", afirmó.
El economista también se refirió a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y al proyecto de Inocencia Fiscal. Consideró que ambas iniciativas representan señales positivas, aunque estimó que su impacto económico será limitado.
"Son pasos positivos, pero casi irrelevantes", aseguró.
Broda sostuvo además que el contexto internacional ofrece una oportunidad favorable para Argentina gracias a la demanda de sectores como energía, petróleo, gas, litio, cobre y electricidad, aunque remarcó que ese escenario por sí solo no garantiza un crecimiento acelerado.
"El mundo dejó la pelota picando en el área chica para hacer el gol", graficó.
Finalmente, descartó la posibilidad de un "milagro argentino" en el corto plazo y consideró que un crecimiento sostenido del 3% anual ya representaría un cambio significativo para una economía que acumula años de estancamiento. Como ejemplo de esa situación, recordó que, pese al crecimiento de la población en edad de trabajar, el país mantiene prácticamente la misma cantidad de empleo formal que en 2011, según informó Infobae.