El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, afirmó el 11 de agosto que la industria petrolera argentina necesita incorporar una cultura de productividad para sostener el crecimiento de Vaca Muerta. Durante el Supplier Day de EconoJournal, el ejecutivo planteó cambios en los contratos con empresas de servicios, una mayor integración de la cadena de valor y el uso de tecnología para alcanzar estándares internacionales de eficiencia.
Marín sostuvo que el desafío no consiste solamente en aumentar la producción, sino en lograr que cada eslabón de la cadena opere con mejores niveles de eficiencia. En ese sentido, destacó que YPF busca alinear los incentivos con sus proveedores para que las mejoras de productividad generen beneficios para todas las partes.
«Tenemos que lograr que la cultura de la productividad esté arraigada en la industria petrolera», afirmó Marín.
El CEO de YPF explicó que la compañía busca dejar atrás un esquema basado principalmente en la supervisión de contratistas para avanzar hacia una integración más profunda con las empresas de servicios.
Uno de los ejemplos mencionados fue el denominado Toyota Well, un modelo inspirado en la industria automotriz que apunta a integrar a proveedores y operadores para mejorar los procesos.
«El Toyota Well es la integración con los proveedores y es difícil porque es un cambio cultural extremadamente grande que en la industria petrolera no hemos logrado. YPF no quiere supervisar a los proveedores; pero no los supervisás y siguen haciendo cagadas», señaló.
Para Marín, uno de los problemas actuales está en que los contratos pueden generar incentivos contrarios a la eficiencia. Por eso, YPF trabaja en mecanismos que permitan compartir los ahorros obtenidos a partir de una mayor productividad.
«Los contratos están desalineados y las empresas no tienen la culpa, hace 30 años que es así», explicó el ejecutivo.
La estrategia, según remarcó, no apunta a reducir puestos de trabajo. Por el contrario, Marín vinculó la mejora de productividad con la posibilidad de sostener nuevas inversiones y generar más actividad en la industria y la construcción.
«Productividad no es echar gente, es muy distinto; de hecho, la inversión que se viene va a generar una demanda enorme de empleo en la industria y la construcción», afirmó.
La digitalización y el análisis de datos aparecen como otras herramientas centrales en el plan de eficiencia de YPF.
Marín contó que, desde su llegada a la compañía, se trabajó sobre los procesos logísticos y comerciales para reducir los problemas de abastecimiento en las estaciones de servicio.
Según su explicación, los quiebres diarios de stock pasaron de 235 a entre 0 y 5, sin aumentar la cantidad de camiones ni de trabajadores involucrados en la operación.
El objetivo ahora es trasladar esa lógica de gestión al upstream, particularmente a los equipos de perforación y a las empresas contratistas que participan del desarrollo de Vaca Muerta.
La búsqueda de mayor productividad está directamente relacionada con la expansión de Vaca Muerta y con los grandes proyectos de infraestructura que YPF prevé desarrollar.
Marín anticipó que la compañía apunta a tener el VMOS en actividad durante 2027, sostener 21 equipos de perforación y comenzar las obras vinculadas al desarrollo de GNL.
El ejecutivo también proyectó que el negocio de gas natural licuado tendrá una escala muy superior a los desarrollos actuales.
«El plan de LNG va a ser entre 12 y 15 veces más grande que el mayor desarrollo de gas», sostuvo.
En materia de exportaciones, estimó un potencial inicial de US$55.000 millones para 2031, bajo un escenario de petróleo a US$70 por barril y gas a US$6,50 FOB.
Marín también destacó los resultados obtenidos por la compañía a partir de la mejora de procesos y anticipó nuevos objetivos productivos.
«Duplicamos las ganancias de YPF en un semestre con el mismo precio que la gestión anterior, sin cambios de precios y solo mejorando procesos», afirmó.
La compañía apunta además a alcanzar 250.000 barriles diarios de petróleo neto y superar los 360.000 barriles diarios operados hacia fin de año.
Para el CEO de YPF, el próximo desafío será que la mejora de productividad deje de depender de iniciativas puntuales y se convierta en una práctica permanente en toda la cadena de valor.
«Si no nos alineamos en toda la cadena de valor, será un error generacional no poder concretar este objetivo de país», concluyó Marín.