El ministro de Economía, Luis Caputo, anunciará este jueves a las 15 horas cambios en la reglamentación de los créditos en dólares para empresas, con el objetivo de flexibilizar las condiciones para acceder a financiamiento en moneda extranjera. La medida responde a un pedido del sector bancario y se conoce mientras los depósitos privados en dólares rondan los USD 40.000 millones, según informó Infobae.
El anuncio se realizará durante una conferencia de prensa en la que Caputo dará detalles de las nuevas condiciones. El Gobierno busca ampliar el margen disponible para que los bancos puedan transformar parte de esos depósitos en préstamos destinados a empresas.
Actualmente, los préstamos en dólares alcanzan unos USD 22.000 millones, frente a depósitos privados por aproximadamente USD 40.000 millones. La diferencia representa un margen potencial para incrementar el financiamiento en moneda extranjera, siempre dentro de un marco regulatorio que preserve la estabilidad del sistema.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, ya había anticipado que el Gobierno analizaba una flexibilización de las normas. “Existen marcos normativos prudenciales superrestrictos, bien medibles, que funcionan en otros lugares y que a una sociedad que es naturalmente bimonetaria probablemente le funcionarían mejor o que, por lo menos, vale la pena debatir o considerar algunas flexibilidades adicionales”, había señalado.
El BCRA ya había dado un primer paso en junio, cuando habilitó a los bancos a otorgar créditos en moneda extranjera a empresas que no exportan, siempre que cuenten con la garantía de una compañía exportadora.
La normativa actual tiene su origen en la crisis financiera de 2001. Desde entonces, los bancos pueden recibir depósitos en dólares, pero esos fondos tienen restricciones respecto de su destino y están principalmente vinculados al financiamiento de la cadena exportadora.
Bausili cuestionó los efectos que tuvo ese esquema sobre el tamaño del sistema financiero argentino. “Como esta regla salió como consecuencia de la crisis de 2001, quedó muy identificada como una salvaguarda, un pilar de una solidez sin cuestionarse mucho si tenía efectos negativos asociados. Y nosotros creemos que, como en la mayoría de decisiones de política hay un trade-off, es cierto que preservó un sistema financiero de un riesgo de descalse, pero cuando uno observa la evolución en el tiempo, se preservó un sistema financiero que es de los más chicos del mundo. Preservamos la nada misma”, afirmó.
La flexibilización que anunciará Caputo estará orientada a las empresas y no a las personas físicas. Este punto responde también a una preferencia planteada por las entidades bancarias, que consideran que el financiamiento corporativo en dólares presenta menores riesgos jurídicos que los préstamos destinados a individuos.
Según explicó Bausili, la diferencia está relacionada con la jurisprudencia argentina frente a situaciones de devaluación. En el caso de las personas físicas, existen antecedentes de renegociaciones de deudas cuando una variación cambiaria dificulta el pago. Para las empresas, en cambio, la Justicia suele exigir el cumplimiento de las obligaciones asumidas.
“La jurisprudencia en Argentina no ayuda, hubo jueces que dijeron cuando una persona sufrió una devaluación y le dijiste al banco que no podés pagar, tengamos compasión y que el banco negocie una forma. Pero cuando vino una empresa y le dijo al juez: ‘No puedo pagar por una devaluación’, el juez dijo: ‘Ustedes son grandes muchachos, sos una empresa, sos un banco. Vos se la debés; no se la perdono’. Se va a desarrollar eso antes que los hipotecarios para las personas”, sostuvo Bausili en declaraciones a la TV Pública.

La decisión se conoce además en un contexto de preocupación por el crecimiento de la mora en los préstamos en pesos y de pedidos empresarios para contar con nuevas herramientas de financiamiento que permitan sostener el nivel de actividad.
Para el sistema bancario, una mayor flexibilización permitiría aprovechar una parte de los dólares depositados que actualmente no se transforman en crédito. Para las empresas, el cambio podría ampliar las alternativas de financiamiento en moneda extranjera, especialmente para aquellas vinculadas directa o indirectamente con actividades exportadoras.
El anuncio de Caputo marcará así un nuevo paso en la estrategia oficial para ampliar el crédito en dólares dentro de un sistema financiero que mantiene una fuerte presencia de depósitos en moneda extranjera, pero todavía registra una distancia considerable entre los fondos depositados y los préstamos otorgados.