El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, defendió la continuidad de las inversiones en energía y minería y aseguró que el nuevo esquema productivo impulsado por Vaca Muerta, el GNL y el RIGI ya produjo un cambio estructural en la economía argentina. Durante el AmCham Energy Forum, también reclamó previsibilidad y seguridad jurídica, cuestionó la apertura importadora y advirtió por su impacto sobre el empleo industrial, según informó El Economista.
Weretilneck sostuvo que la Argentina ya no tiene margen para retroceder en materia de inversiones estratégicas. "Creo que no hay vuelta porque rompe directamente el nuevo sistema económico de Argentina", afirmó al referirse al desarrollo de los sectores energético y minero.
El gobernador destacó especialmente el papel del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Río Negro fue la primera provincia en adherir al programa y, según explicó, esa decisión permitió avanzar con tres grandes proyectos vinculados con la exportación de energía: Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) en Punta Colorada, Argentina LNG 1, liderado por Pan American Energy, y Argentina LNG 2, impulsado por YPF.
"Si no hubiésemos tenido RIGI hubiese sido absolutamente imposible pensar este tipo de inversiones", aseguró Weretilneck.
El mandatario provincial vinculó el desarrollo de estos proyectos con la creación de empleo y el crecimiento de la actividad económica. Según indicó, Río Negro aumentó 3,2% el empleo privado durante el último año, mientras que el desarrollo de VMOS llegó a generar alrededor de 10.000 puestos de trabajo en su pico de actividad.
El impacto, señaló, no se limita a los empleos directamente relacionados con la energía. También alcanza actividades como transporte, logística, seguridad, alimentación y servicios, que forman parte del entramado necesario para sostener los grandes proyectos.
Weretilneck advirtió, sin embargo, que la transformación de la matriz productiva debe convivir con las actividades tradicionales de Río Negro, como el turismo, la fruticultura y la ganadería.

"El gran desafío es el manejo de las expectativas", señaló.
En ese sentido, planteó que la provincia necesita preparar trabajadores para las nuevas oportunidades que surgirán con el desarrollo del gas y el GNL. Uno de los objetivos es que los puestos calificados que demanden los futuros proyectos puedan ser ocupados progresivamente por trabajadores rionegrinos.
El gobernador también destacó un mecanismo provincial destinado a reforzar la seguridad jurídica de las inversiones. Explicó que Río Negro aprobó leyes específicas para cada proyecto, con condiciones económicas, impositivas y regulatorias que se mantienen durante los aproximadamente 30 años de vigencia de las iniciativas.
"Nos parece que es una manera también de darle no solo la previsibilidad que da el RIGI, sino también las normativas provinciales", explicó.
Para Weretilneck, la combinación entre el RIGI nacional y las normas provinciales busca garantizar que los cambios de gobierno no modifiquen las condiciones acordadas con los inversores.
El mandatario también resaltó la transformación de la balanza energética argentina. Frente al escenario de años anteriores, cuando el país debía importar gas y energía para abastecer su demanda interna, destacó que actualmente existe un resultado positivo.
"Hoy la balanza energética de nuestro país es superavitaria", afirmó.
En su análisis, el desarrollo de Vaca Muerta, el GNL, la minería y el agro está configurando una nueva estructura económica para el país. Por eso, consideró fundamental que los futuros gobiernos mantengan las condiciones necesarias para que las inversiones de largo plazo continúen.
Sin embargo, Weretilneck también marcó diferencias con la administración de Javier Milei. Uno de los principales cuestionamientos estuvo relacionado con la apertura importadora y sus consecuencias sobre determinados sectores industriales.
"Estamos con una apertura absoluta", cuestionó.
El gobernador advirtió que algunas industrias argentinas todavía no cuentan con las mismas condiciones tecnológicas, laborales y de costos que los grandes productores asiáticos. Por eso, planteó que será necesario mejorar la competitividad para evitar una pérdida de puestos de trabajo.
También reclamó avances en infraestructura, particularmente en materia vial. "Estamos viviendo una tragedia enorme con la infraestructura vial", afirmó, al remarcar la importancia de las rutas para una provincia que busca aumentar su producción y sus exportaciones.
En el plano político, Weretilneck aseguró que actualmente no observa en la oposición a un dirigente con posibilidades de derrotar a Milei en las elecciones de 2027, aunque evitó pronunciarse sobre una eventual reelección presidencial.
"No creo que en la oposición argentina haya alguien que en el día de la fecha esté en condiciones de ganarle a Milei el año que viene", sostuvo.
Su planteo central, sin embargo, estuvo puesto en la necesidad de preservar previsibilidad, seguridad jurídica e inversiones de largo plazo. Para el gobernador, el desafío hacia 2027 será evitar que la disputa política altere las condiciones que permitieron el avance de los nuevos proyectos energéticos.