Molinos es un pueblo de Salta ubicado en los Valles Calchaquíes que conserva buena parte de su arquitectura colonial y tradiciones artesanales. Con un origen que se remonta al siglo XVII, la localidad mantiene casonas de adobe, patios interiores, una iglesia histórica y antiguos espacios vinculados con la actividad comercial de la región.
El pueblo se desarrolló alrededor de una antigua finca y de la actual iglesia de San Pedro Nolasco, dos construcciones que todavía forman parte de su identidad. A lo largo de sus calles se pueden encontrar viviendas con gruesos muros de adobe y elementos arquitectónicos que permiten reconstruir parte de la historia local.
Entre las características que distinguen a Molinos aparecen las tradicionales puertas esquineras, presentes en algunas de las antiguas casonas. También sobreviven patios interiores y otros detalles constructivos propios de los siglos XVIII y XIX.
La arquitectura se combina con un paisaje dominado por las montañas de los Valles Calchaquíes, lo que convierte al pueblo en una alternativa para quienes buscan recorrer Salta desde una perspectiva vinculada con la historia, la cultura y las tradiciones locales.
Uno de los sitios destacados es la Hacienda de los Isasmendi, vinculada con Nicolás Severo de Isasmendi, quien fue el último gobernador realista de Salta. El establecimiento recuerda la importancia que tuvo Molinos como punto de paso en las antiguas rutas comerciales que atravesaban los Valles Calchaquíes.

El patrimonio del pueblo no se limita a sus edificios. La artesanía textil continúa siendo una de las expresiones culturales más importantes de la zona. Los productores locales mantienen técnicas tradicionales de tejido en telar y elaboran piezas como ponchos, mantas, tapices y alfombras.
Estas prácticas fueron transmitidas entre generaciones y forman parte de la identidad de la comunidad. Los tejidos también representan una manera de preservar conocimientos vinculados con la cultura de los Valles Calchaquíes.
La tradición tiene uno de sus principales momentos de celebración durante el Festival Nacional del Poncho, Doma y Folklore, que reúne música, expresiones criollas y manifestaciones culturales de la región.
El interés por Molinos también trascendió las fronteras provinciales. Durante 2026, la localidad fue postulada para representar a la Argentina en Best Tourism Villages, una iniciativa de ONU Turismo que distingue pueblos que conservan sus valores culturales, paisajísticos y comunitarios.
Para quienes recorren los Valles Calchaquíes, Molinos propone un recorrido diferente al de los destinos más concurridos. Sus calles tranquilas, casonas de adobe, construcciones históricas y tradiciones artesanales permiten conocer una parte de Salta donde el pasado todavía forma parte de la vida cotidiana.
La combinación de patrimonio arquitectónico, historia y paisaje convierte a este pueblo en uno de los lugares que permiten descubrir la identidad de los Valles Calchaquíes más allá de los circuitos turísticos tradicionales.