El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que el Gobierno impulsará un esquema de incentivos impositivos para inversiones en rutas e infraestructura, con el objetivo de reducir costos, acelerar obras y mejorar la competitividad de la economía. La iniciativa será enviada al Congreso y buscará involucrar a Nación, provincias y municipios, según informó Infobae.
El anuncio se produjo durante el encuentro Vientos de cambio, realizado en el Hotel Sheraton de Retiro, donde Caputo defendió la orientación económica del Gobierno y planteó cuáles son, a su criterio, las condiciones necesarias para fortalecer la producción y atraer capital.
Uno de los principales ejes será la infraestructura vial. El ministro adelantó que avanzarán con la licitación de miles de kilómetros de rutas nacionales y que el Gobierno propondrá beneficios fiscales para las inversiones vinculadas con esas obras.
“Una cosa que vamos a estar haciendo, y que estoy seguro que vamos a contar con el apoyo de los gobernadores para esto porque coinciden que la inversión en ruta e infraestructura es fundamental, es que todo lo que sea inversión de miles de kilómetros vamos a proponer que sea a cero impuesto nacional, provincial y municipal, de manera que se genera más incentivo y que sea más barato todo este proceso de desarrollo y que se haga más rápido”, sostuvo Caputo.

La propuesta apunta a generar un marco que incentive la participación de capital privado y reduzca el costo de los proyectos. Para avanzar con el esquema será necesario alcanzar acuerdos con las provincias y conseguir respaldo legislativo.
El ministro vinculó la iniciativa con una estrategia más amplia para mejorar la competitividad. En su exposición sostuvo que el debate económico no debería concentrarse únicamente en el nivel del tipo de cambio, sino también en los costos estructurales que enfrentan las empresas.
“La cosa no pasa por el tipo de cambio, pasa por bajar impuestos, reducir regulaciones, bajar el costo financiero y mejorar todo lo que es infraestructura”, afirmó.
La definición ubica cuatro variables en el centro de la agenda económica: menor presión tributaria, reducción de regulaciones, financiamiento más accesible y mejor infraestructura.
Caputo también planteó que Argentina deberá profundizar su inserción internacional y evitar estrategias basadas en el cierre de la economía. “Se viene un mundo en el que la opción no puede ser encerrarnos, sepámoslo”, señaló.
El ministro defendió además la necesidad de que las políticas económicas contemplen al conjunto de los consumidores y no únicamente las demandas de sectores específicos.
“Como ministro de Economía, me toca defender los intereses de 48 millones de argentinos, no de determinados empresarios”, expresó luego de los cuestionamientos realizados por el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Guillermo Moretti.
Caputo reconoció que los cambios económicos pueden generar diferencias entre el Gobierno y algunos sectores productivos. “Entiendo perfectamente las frustraciones que todo cambio genera, segundo porque cada uno defiende sus intereses”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que la estrategia oficial busca generar condiciones generales para que las empresas puedan competir mediante menores costos y un escenario con menos distorsiones.
“Como ministro de Economía, yo tengo que tener empatía con todos los argentinos y hacer lo que es moralmente justo”, afirmó.
La infraestructura aparece como uno de los componentes centrales de esa estrategia. El Gobierno considera que la construcción y recuperación de rutas puede tener impacto no solo sobre el transporte y la logística, sino también sobre el empleo, la inversión privada y la competitividad de diferentes actividades productivas.
El Ejecutivo viene además implementando medidas orientadas a facilitar el acceso al financiamiento empresarial, entre ellas cambios relacionados con los créditos en dólares y mecanismos de fondeo para entidades financieras.

El proyecto anunciado por Caputo buscará ahora sumar un nuevo instrumento: reducir o eliminar impuestos asociados a determinadas inversiones en infraestructura vial para hacer más atractivos los proyectos y acelerar su ejecución.
La propuesta deberá pasar por el Congreso y requerirá coordinación con los gobernadores para alcanzar los beneficios tributarios provinciales y municipales planteados por el ministro.
La estrategia se enmarca en una visión que apunta a mejorar las condiciones para producir a través de menores costos estructurales. Para Caputo, la combinación de infraestructura, reducción de impuestos, desregulación y financiamiento será determinante para generar nuevas inversiones y fortalecer la competitividad argentina.