Curuzú Cuatiá, en la provincia de Corrientes, fue una de las ciudades beneficiadas con un plan de obras hídricas en Curuzú Cuatiá que busca reducir el riesgo de anegamientos ante las lluvias intensas asociadas al fenómeno de El Niño. Los trabajos se conocieron el miércoles 16 de septiembre de 2026.
La intervención consistió en la limpieza del canal Arroyo Castillo, una obra clave para mejorar el escurrimiento del agua en la zona rural y urbana de Curuzú Cuatiá. Las obras hídricas en Curuzú Cuatiá se realizaron en paralelo a intervenciones similares en las ciudades de San Isidro y La Cruz, dentro del mismo plan provincial de prevención.
En San Isidro, la provincia construyó una alcantarilla con cabezales de hormigón armado, mientras que en La Cruz se realizaron tareas de limpieza y mantenimiento de canales pluviales. En los tres casos, el objetivo es evitar que las lluvias intensas corten caminos rurales o afecten los campos productivos de cada zona.
Curuzú Cuatiá es una de las principales cuencas ganaderas bovinas del centro-sur de la provincia de Corrientes, con establecimientos rurales que dependen de rutas y caminos en buen estado para trasladar hacienda y otros productos. La limpieza de canales como el Arroyo Castillo busca sostener esa conectividad durante la temporada de lluvias.
Desde el área de Vialidad provincial se indicó que las obras hídricas en Curuzú Cuatiá incluyeron además el desmalezamiento de banquinas y la reposición de alcantarillas menores sobre caminos rurales secundarios, trabajos que suelen quedar postergados hasta que las lluvias ya afectaron la transitabilidad de la zona.
El plan de obras hídricas en Curuzú Cuatiá se enmarca en una estrategia provincial más amplia de prevención, que combina maquinaria vial, limpieza de cursos de agua y refuerzo de infraestructura en distintos puntos de Corrientes. La intención es anticiparse a los efectos de El Niño antes de que se intensifiquen las precipitaciones en la región.
Para los productores de la zona, contar con canales despejados y caminos transitables representa una condición necesaria para sostener la actividad ganadera durante los meses de mayor riesgo hídrico, cuando el traslado de hacienda y de insumos puede volverse más difícil.
Referentes de la Sociedad Rural de Curuzú Cuatiá señalaron que la limpieza de canales y el mantenimiento de caminos rurales son reclamos históricos del sector, especialmente en los establecimientos más alejados del casco urbano. La ejecución de estos trabajos antes del pico de lluvias es valorada por productores que dependen del transporte terrestre para comercializar su producción.