Mendoza anunció un nuevo plan para ampliar su participación en Vaca Muerta, con nuevos pozos, inversiones sectoriales por más de US$1.000 millones entre 2026 y 2028 y un proyecto de nueva Ley de Hidrocarburos. El gobernador Alfredo Cornejo presentó las medidas durante el Mendoza Energy Summit, con el objetivo de atraer capital, aumentar la producción y desarrollar nuevas oportunidades en el sector energético.
Uno de los principales anuncios es el inicio de una nueva campaña de perforación en Malargüe. A partir de octubre, YPF prevé perforar tres pozos horizontales en el bloque Paso de las Bardas Norte, con una inversión superior a US$30 millones.
Los pozos buscarán comprobar el potencial de petróleo pesado y mediano de la formación en territorio mendocino. Las ramas laterales podrían alcanzar hasta 2.500 metros y, si los resultados son positivos, la provincia contempla avanzar hacia un desarrollo de mayor escala que requeriría nueva infraestructura de tratamiento y evacuación.
El plan energético mendocino combina la expansión del segmento no convencional con la recuperación de campos maduros. La estrategia incluye la relicitación de áreas que fueron devueltas o están en proceso de transferencia y la incorporación de nuevos incentivos para atraer inversiones.
En ese marco, Mendoza ya adjudicó 12 áreas mediante un sistema de licitación continua, con compromisos de inversión de compañías como Petróleos de Cuyo, Aconcagua Energy y Quintana E&P.
Las empresas deberán desarrollar trabajos de recuperación de producción, entre ellos workovers, reentradas de pozos y obras de infraestructura. El objetivo es aprovechar el potencial de yacimientos maduros y extender su vida productiva.
El programa contempla además inversiones para mejorar la infraestructura necesaria para transportar el crudo. La provincia gestiona la ampliación de la capacidad del Oleoducto Trasandino (Otasa) y trabaja en la adaptación de la refinería de Luján de Cuyo para procesar las características del petróleo proveniente de los nuevos desarrollos.
El desarrollo energético también alcanza al gas natural. Los proyectos previstos en el sur mendocino contemplan la captura del gas asociado para generar electricidad en boca de pozo, con el objetivo de aprovechar ese recurso para abastecer parte de la demanda industrial de la zona.
Otro componente del programa está relacionado con la seguridad ambiental de las áreas petroleras. Los nuevos pliegos exigen garantías equivalentes al 100% de las obligaciones de abandono de pozos, destinadas a cubrir las tareas de cierre y remediación cuando finalicen las operaciones.
La estrategia tendrá además un nuevo marco regulatorio. El Ejecutivo provincial anunció el envío a la Legislatura de un proyecto de Ley de Hidrocarburos que reemplazará la normativa provincial vigente y buscará generar mayores condiciones de previsibilidad para las inversiones.
Entre los cambios previstos aparece un esquema de regalías variables, que podría reducirlas hasta el 5% o 6% para proyectos de elevada incertidumbre geológica, exploración no convencional o desarrollos de recuperación terciaria que requieran fuertes desembolsos de capital.
El proyecto también contempla la posibilidad de extender las concesiones de explotación de desarrollos no convencionales hasta 35 años, además de un período de gracia fiscal durante la etapa de evaluación técnica de los bloques.
La iniciativa busca establecer reglas específicas para los proyectos que combinen potencial petrolero y minero, especialmente en Malargüe, donde ambos sectores cuentan con perspectivas de desarrollo. La propuesta establecería mecanismos para ordenar cuestiones vinculadas con infraestructura, servidumbres y uso del recurso hídrico.
El plan energético se complementa con la reestructuración de activos maduros de YPF. A través del denominado Plan Andes, la petrolera transfirió o devolvió 14 áreas maduras en Mendoza, que ahora pueden quedar en manos de operadores independientes con estructuras de costos diferentes.
Para la provincia, la combinación de nuevos pozos, recuperación de campos convencionales, infraestructura y cambios regulatorios busca ampliar la producción y fortalecer el aporte de los hidrocarburos a la economía mendocina.
El objetivo central es captar nuevas inversiones, ampliar la actividad petrolera y posicionar a Mendoza como una plataforma adicional para el desarrollo de Vaca Muerta, con una estrategia que combina exploración, producción, infraestructura y un nuevo marco de incentivos.