El ministro de Economía, Luis Caputo, avanza con una diversificación de las fuentes de financiamiento para afrontar vencimientos por unos US$25.000 millones durante 2027, luego de suspender temporalmente las emisiones de Bonares en el mercado local. El equipo económico comunicó la decisión a grandes fondos extranjeros durante reuniones realizadas en Buenos Aires y analiza alternativas como nuevos préstamos REPO, el swap con Estados Unidos y una mayor acumulación de reservas, según informó El Economista.
La estrategia busca ampliar las herramientas disponibles para cubrir las necesidades financieras del próximo año. Durante los encuentros con inversores internacionales, funcionarios del equipo económico señalaron que los compromisos correspondientes a 2026 ya estarían cubiertos y que el foco está puesto ahora en preparar el esquema de 2027.
La pausa en las emisiones de Bonares implica un cambio respecto del programa utilizado durante buena parte de 2026 para captar dólares dentro del mercado argentino. El mecanismo había permitido al Gobierno obtener financiamiento sin recurrir directamente a los mercados voluntarios internacionales.
Según informó El Economista, el programa financiero presentado en julio contemplaba US$5.000 millones mediante emisiones de Bonares y otros US$4.900 millones a través de compras de reservas. Con las colocaciones temporalmente suspendidas, el equipo económico comenzó a evaluar otras fuentes para complementar esos recursos.

Entre las alternativas aparecen los préstamos REPO, operaciones que permiten obtener financiamiento utilizando activos como garantía. También está sobre la mesa la posibilidad de recurrir al swap con Estados Unidos, además de reforzar las compras de divisas del Banco Central.
El cambio de estrategia se produce después de que aumentara el costo de colocar deuda. El Bonar utilizado por el Gobierno llegó a rendir alrededor de 13,4%, casi cinco puntos porcentuales por encima de la última subasta mencionada por el medio. En ese contexto, Economía optó por mantener las emisiones en pausa y analizar alternativas de financiamiento.
Caputo había comenzado a utilizar este mecanismo en diciembre de 2025, con una colocación de US$1.000 millones del Bonar 2029 a una tasa anual de 9,25%. Luego se realizaron nuevas operaciones durante febrero, abril y julio, con diferentes vencimientos y tasas.
La acumulación de reservas aparece como otra pieza relevante del esquema financiero. El Banco Central retomó las compras durante las primeras ruedas de octubre, con operaciones por US$70 millones y US$160 millones, luego de un septiembre en el que acumuló US$473 millones, según los datos citados por El Economista.
El objetivo es ampliar el margen disponible para afrontar los compromisos futuros y fortalecer la capacidad financiera del Gobierno. En las últimas semanas, el discurso oficial puso mayor énfasis en contar con un respaldo suficiente para enfrentar vencimientos y eventuales períodos de volatilidad.
El presidente Javier Milei también se refirió a esa estrategia durante su paso por París, donde aseguró que el Gobierno cuenta con una “bazooka de reservas” para afrontar posibles tensiones cambiarias y cumplir con los compromisos financieros.
El esquema oficial deberá cubrir vencimientos cercanos a los US$25.000 millones durante 2027, por lo que la combinación entre reservas, financiamiento bilateral y nuevas operaciones financieras tendrá un papel central.
Desde el sector privado existen estimaciones diferentes sobre las necesidades adicionales. Marina Dal Poggetto, directora de EcoGo, calculó en un informe del IAE Business School que, bajo determinados supuestos, el faltante podría alcanzar los US$23.300 millones.
“Parados hoy, asumiendo que el año arranca sin los US$ 3.700 millones de caja estimados entonces, pensando en la dificultad para colocar bonos en el mercado doméstico si las tasas no descomprimen e incorporando las diferencias entre el programa financiero incluido en el mensaje del Presupuesto y el presentado en junio en lo que hace a organismos y otros financiamientos bilaterales, el bache de dólares asciende a US$ 23.300 millones”, afirmó Dal Poggetto.
La estimación privada no contempla los vencimientos de enero de 2028 y parte de una serie de supuestos financieros específicos. El Gobierno, mientras tanto, mantiene abierta una combinación de herramientas para diversificar las fuentes de dólares y preparar con anticipación el programa financiero de 2027.