La superficie bajo siembra directa en la Argentina experimentó una nueva contracción durante el ciclo agrícola, según un relevamiento difundido por la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) el 6 de octubre de 2026. El sistema productivo abarcó el 80,6 por ciento de las 31,71 millones de hectáreas relevadas en la campaña 2025/2026, una cifra que evidencia un retroceso considerable frente al pico máximo del 93 por ciento alcanzado en el período 2017/2018, segun La Nacion.
El informe elaborado por Aapresid detalla que las principales causas que motivan a los productores a recurrir nuevamente a las labranzas mecánicas son la proliferación de malezas resistentes y los problemas de compactación en los perfiles del suelo. Desde la entidad técnica advirtieron que volver a remover la tierra puede implicar la pérdida irreparable de los beneficios estructurales y biológicos construidos pacientemente durante años de manejo conservacionista.
Los especialistas señalaron que en determinados esquemas productivos suele priorizarse una mirada cortoplacista, lo que dificulta consolidar estrategias de mediano y largo plazo en el diseño agronómico. La pérdida de este porcentaje de adopción enciende luces de advertencia sobre la sustentabilidad de los suelos agrícolas nacionales.