Café Martínez firmó un acuerdo con la Municipalidad de Tafí Viejo para acompañar el desarrollo de la producción de café en Tucumán y evaluar su futura incorporación a la cadena de abastecimiento de la empresa. La iniciativa contempla asistencia técnica para los productores locales, mejoras en los procesos de cultivo y poscosecha, y controles de calidad destinados a consolidar una nueva actividad agrícola en la provincia, según informó iProfesional.
El proyecto se encuentra en una etapa experimental, con producciones todavía reducidas y sin disponibilidad comercial de granos. La compañía no anunció inversiones en infraestructura ni asumió compromisos de compra.
La iniciativa también cuenta con la participación del Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán (IDEP) y de productores que comenzaron a incorporar plantas de café en diferentes localidades.
El objetivo es determinar si las condiciones ambientales de la provincia permiten desarrollar una producción estable, con características propias y estándares adecuados para el mercado de especialidad.
Leandro Canabe, CEO de Café Martínez, explicó que la participación de la empresa estará concentrada en tres aspectos: el manejo del cultivo, los procesos de cosecha y poscosecha, y la evaluación de la calidad.
La asistencia permitirá acompañar a los productores durante una etapa decisiva para conocer el comportamiento de las plantas y establecer las prácticas necesarias para mejorar los resultados.
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La primera cosecha realizada en Tafí Viejo alcanzó 18 kilos de café en 2025, destinados íntegramente a evaluaciones técnicas.
Aunque se proyecta un incremento de la producción, los volúmenes actuales todavía no permiten abastecer comercialmente a las cafeterías.
En Tucumán participan aproximadamente 35 productores, con plantaciones que oscilan entre 1.000 y 9.000 plantas por establecimiento.
Una parte importante de esos cultivos todavía es joven y comenzaría a alcanzar su madurez productiva durante 2027.
Ese proceso permitirá obtener información más precisa sobre los rendimientos, la regularidad de las cosechas y las posibilidades de ampliar la superficie cultivada.
La principal variedad utilizada en los ensayos es Geisha, reconocida internacionalmente dentro del segmento de cafés de especialidad.
Las primeras muestras fueron evaluadas por David Ledesma, especialista en origen y calidad de Café Martínez, quien identificó características sensoriales favorables.
Según las evaluaciones iniciales, el producto presentó un perfil dulce y equilibrado, con notas frutales, presencia de durazno y acidez moderada.
Sin embargo, estos resultados corresponden a una producción experimental y todavía deben confirmarse mediante nuevas cosechas.
La empresa considera que la prioridad no es competir en volumen con los principales países productores, sino desarrollar microlotes de café de especialidad con identidad tucumana.
Las condiciones naturales de las zonas de pedemonte y yungas ofrecen humedad, precipitaciones y sombra, factores que pueden favorecer el crecimiento de las plantas.
Al mismo tiempo, el cultivo enfrenta desafíos relacionados con las temperaturas y la adaptación de las variedades.
Uno de los principales riesgos son las heladas, que pueden afectar el desarrollo de las plantas y comprometer los rendimientos.
Por esa razón, será necesario identificar ubicaciones adecuadas, seleccionar variedades resistentes y establecer prácticas de manejo que permitan reducir los efectos del frío.
Canabe señaló que las temperaturas más bajas también podrían influir en la maduración de los frutos y contribuir al desarrollo de perfiles sensoriales particulares, aunque esa posibilidad requiere nuevas evaluaciones.
El cultivo bajo sombra constituye otra de las alternativas consideradas para mejorar las condiciones productivas y acompañar una maduración más gradual.
La empresa busca determinar si estas características permiten obtener un café diferenciado dentro del mercado de especialidad.
Actualmente, Café Martínez utiliza principalmente granos importados de Brasil y Colombia, además de otros orígenes como Guatemala, Perú, Honduras y El Salvador.
La incorporación de café tucumano podría representar una alternativa de abastecimiento complementaria en el largo plazo.
No obstante, la compañía aclaró que el proyecto no busca reemplazar las importaciones, sino evaluar la construcción de una cadena productiva local que pueda sostenerse comercialmente.
Para que los granos ingresen a su red de cafeterías deberán cumplir requisitos de calidad, trazabilidad, consistencia y volumen.
También tendrán que superar controles relacionados con humedad, defectos, inocuidad y procesos de cosecha, fermentación, secado y almacenamiento.
El acuerdo contempla transferencia de conocimientos y asesoramiento técnico, pero no incluye por el momento la entrega de maquinaria, plantas ni infraestructura.
Cualquier inversión adicional dependerá de los resultados del diagnóstico productivo y de las necesidades que se identifiquen durante las próximas etapas.
La participación de Café Martínez se suma al trabajo que el IDEP comenzó a desarrollar con otras empresas del sector.
En 2025, el organismo provincial firmó un acuerdo de cooperación con Cabrales para promover capacitaciones e intercambiar conocimientos técnicos con los productores.
Estas iniciativas buscan acompañar el desarrollo de una actividad que todavía debe demostrar su viabilidad agronómica y comercial.
Según los registros difundidos por Café Martínez, el mercado argentino de café de especialidad alcanza un consumo aproximado de 4.800 toneladas anuales.

Frente a esa demanda, la producción tucumana representa actualmente una escala muy reducida, aunque abre una oportunidad para explorar nuevos cultivos y agregar valor a la actividad agrícola provincial.
El avance dependerá de la evolución de las plantas, la calidad de las próximas cosechas y la posibilidad de alcanzar volúmenes regulares.
El principal desafío será transformar los resultados experimentales en una producción comercial sostenible, capaz de ofrecer granos argentinos con características diferenciadas y estándares adecuados para el mercado.
Mientras continúan los ensayos, Café Martínez mantendrá el acompañamiento técnico y evaluará si el café tucumano reúne las condiciones necesarias para incorporarse a su abastecimiento.