Las heladas en trigo registradas el 19 de octubre de 2026 encendieron alertas en seis estaciones meteorológicas de la región núcleo, donde las temperaturas bajaron de los 3 °C durante el llenado de granos. Según publicó Agrofy News el 23 de octubre, los técnicos no observaban daños generalizados, aunque advirtieron que los sectores bajos podían presentar afectaciones puntuales.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a través de su Guía Estratégica para el Agro (GEA), estimó un rendimiento promedio de 43,6 quintales por hectárea para la región núcleo. Con una superficie sembrada de 1,6 millones de hectáreas, la producción proyectada alcanzaba 6,7 millones de toneladas.
Entre la madrugada y la mañana del lunes 19 de octubre, las mínimas generales oscilaron entre 1 y 5 °C. Seis de las 36 estaciones de la red GEA/BCR registraron valores inferiores a 3 °C:
El episodio duró entre una y tres horas. La humedad relativa superó el 70% y, según el informe, habría contribuido a atenuar los efectos. En Marcos Juárez, los técnicos indicaron que la helada fue breve y que la humedad relativa superó el 90%.
Se considera helada agronómica cuando la temperatura es de 3 °C o inferior, medida en un abrigo meteorológico a 1,5 metros del suelo. A nivel de superficie, la temperatura puede alcanzar cero grados o menos y comprometer los tejidos vegetales.
En trigo, una helada durante el período crítico puede afectar la viabilidad de las espiguillas y la formación de granos. Los daños dependen de la intensidad y duración del frío, de la humedad y de la ubicación del lote.
Los técnicos de la región no reportaban daños generalizados al momento de la publicación. Sin embargo, recomendaron esperar para evaluar mejor la situación en los sectores bajos. Desde Junín se señaló que se observaban efectos en algunos trigos, mientras que en Marcos Juárez consideraron que la duración breve y la humedad elevada podrían haber limitado el daño.
La fuente cita a la BCR al señalar que la probabilidad de estos episodios en octubre, en el sur de la región núcleo, ronda el 30% según el análisis de los últimos 20 años, frente a valores inferiores al 10% en el norte.
La primera estimación de la BCR ubicó el rinde medio en 43,6 qq/ha, cinco quintales por encima del promedio de los últimos cinco años, de 38,3 qq/ha. La producción de 6,7 millones de toneladas sería 35% inferior a la campaña anterior, pero casi 60% superior al promedio histórico de los últimos 16 años.
La entidad advirtió que el resultado final todavía dependía de factores que podían afectar el rendimiento, entre ellos heladas tardías, golpes de calor, enfermedades y excesos de agua durante la cosecha. La información publicada no permite cuantificar el daño final que dejó el episodio del 19 de octubre.