Las importaciones de arvejas de China alcanzaron 2,2 millones de toneladas entre enero y septiembre de 2026, frente a 1,3 millones en el mismo período de 2025, un aumento cercano al 70% que abre una posibilidad comercial para la producción argentina. Según publicó Agrofy News el 30 de octubre de 2026, el consultor Adrián Poletti identificó a la arveja amarilla de calidad para consumo humano como el segmento con mayor potencial inmediato.
El análisis de Adrián Poletti & Asociados, elaborado sobre datos de la Administración General de Aduanas de China, también registró un crecimiento de las compras de garbanzos, poroto mung y soja no transgénica. Sin embargo, el incremento de los volúmenes no se tradujo en una mejora general de los precios: la referencia de la arveja retrocedió 17%, hasta US$ 396 por tonelada.
Poletti diferenció el tipo de mercadería que explica buena parte de la expansión china de la oportunidad que observa para los productores argentinos. Según el informe, una proporción importante de las arvejas que ingresan a China procede de Rusia, llega por ferrocarril desde el norte y se destina principalmente a alimentación animal y a la industria alimenticia.
La alternativa para Argentina, de acuerdo con el consultor, está en desarrollar una oferta de arveja amarilla de calidad destinada al consumo humano. La arveja verde también registra demanda, aunque corresponde a otro mercado.
“Las oportunidades concretas en la Argentina están dadas para el cultivo de arveja en particular, sobre todo amarilla y destinada a consumo humano”, explicó Adrián Poletti a Agrofy News. El especialista agregó: “En forma inmediata, la arveja amarilla tenemos que incrementarla, no solo para China sino también para India, que es otro gran consumidor del producto”.
El relevamiento también mostró un avance de más del 65% en las importaciones chinas de garbanzo. En ese caso, el precio informado cayó 21%. El poroto mung presentó una evolución diferente: las compras aumentaron alrededor de 36% y el valor pagado subió 12%, hasta US$ 1.084 por tonelada.
Para que Argentina pueda ampliar su participación en esos segmentos, Poletti señaló que todavía se espera la concreción de una misión comercial del Gobierno argentino a China y la firma de acuerdos vinculados con esos productos. “Sobre el resto de las legumbres estamos esperando que se concrete una misión comercial del Gobierno a China para tener la firma, con impacto en productos como garbanzo y poroto mung”, explicó.
Las compras chinas de soja no transgénica pasaron de 438.000 toneladas a 1,1 millones entre enero y septiembre de 2026, mientras que las importaciones de soja convencional se mantuvieron en torno a los 85 millones de toneladas.
Poletti consideró que la Argentina debería prestar atención a ese mercado, aunque advirtió sobre la competencia de Rusia, en particular de productores del sur de Siberia. La mercadería puede llegar a China por ferrocarril y con ventajas de distancia y costos. “Sospecho que tienen una opción de compra más barata que la Argentina en el sur de Siberia, por ferrocarril. Evitan tiempo en tránsito y eventualidades políticas. Le están comprando mercadería barata a Rusia, que a los chinos les viene bien”, señaló.
El análisis citado por Agrofy News identificó dos factores detrás del aumento de las compras. El primero es cambiario: desde enero de 2025, el yuan se valorizó alrededor de 9% frente al dólar, lo que amplió la capacidad de compra externa de China.
El segundo factor es el cambio en la orientación de su economía. Según la consultora, el país busca que el consumo interno tenga un peso mayor en el crecimiento y reducir la dependencia de las exportaciones. Si esa transición se consolida, podría aumentar la demanda de proteínas vegetales.
Para Argentina, el crecimiento de las compras chinas abre oportunidades, pero no garantiza mejores precios ni ventas. Poletti ubica el potencial inmediato en la arveja amarilla para consumo humano; en garbanzo y poroto mung faltan gestiones comerciales, y en soja no transgénica pesa la competencia rusa.