La tecnología digital en el agro ya genera mejoras medibles para el 82% de los productores agropecuarios que incorporaron estas herramientas, principalmente por la reducción de costos y una mayor eficiencia productiva. Así lo reveló la Encuesta sobre Necesidades del Productor Agropecuario (ENPA 2025), elaborada por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral y presentada el 3 de noviembre de 2026 en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).
El relevamiento reunió las respuestas de 842 productores que trabajan, en conjunto, más de 1,5 millones de hectáreas. El trabajo de campo se realizó entre mayo y septiembre de 2025 y permitió comparar la evolución de la adopción tecnológica con ediciones anteriores del estudio.
Los resultados muestran que la digitalización dejó de ser una apuesta experimental para convertirse en una herramienta con resultados concretos en numerosos establecimientos. Sin embargo, la falta de conocimientos y de personal capacitado continúa entre los principales obstáculos para ampliar su utilización.
Entre las tecnologías que más avanzaron se encuentra la pulverización selectiva. Su adopción pasó del 11% de los productores en 2021 al 33% en 2025.
Otra herramienta con una presencia creciente es la aplicación de dosis variable. El 52% de los encuestados utiliza esta tecnología, que permite ajustar la cantidad de insumos de acuerdo con las necesidades de cada sector del lote.
Los productores también identificaron beneficios económicos asociados con estas prácticas:
El 65% registró ahorros en fertilizantes.
El 68% identificó ahorros en productos fitosanitarios.
El 70% señaló reducciones en sus costos.
La utilización de herramientas para monitorear los cultivos también mostró avances. El 48% de los productores utiliza imágenes satelitales, mientras que la adopción de imágenes obtenidas mediante drones pasó del 15% al 30% entre 2021 y 2025.
En el mismo período, las plataformas agronómicas, que permiten concentrar información de los lotes y organizar las decisiones productivas, crecieron del 22% al 52%.
A pesar de los resultados positivos, la incorporación de tecnología todavía enfrenta dificultades. La encuesta identificó que el principal obstáculo ya no está relacionado con la conectividad, sino con la disponibilidad de conocimientos y recursos humanos capacitados.
Entre las barreras mencionadas por los productores:
48%: falta de conocimientos.
38%: escasez de personal capacitado.
20%: problemas de conectividad.
José Gobbee, especialista en estrategia, innovación y gestión de empresas agrícolas y alimentarias en Latinoamérica, explicó que cambió la percepción de los productores sobre las inversiones digitales.
“Hace cinco años la pregunta del sector era: ¿la adopción de la tecnología digital va a funcionar, vale la pena, hay que invertir?”, recordó.
Y agregó: “En esta encuesta ya ocho de cada diez productores nos están diciendo: ‘Estoy percibiendo mejoras medibles en la tecnología digital que yo he adoptado’”.
La inteligencia artificial también comienza a incorporarse en los establecimientos. El 16% de los productores encuestados manifestó que ya utiliza estas herramientas, mientras que otro 29% planea incorporarlas.
La encuesta de la Universidad Austral también identificó modificaciones en los criterios que utilizan los productores para elegir semillas, fitosanitarios, fertilizantes y maquinaria.
El desempeño de los productos adquirió mayor importancia que el precio. Esto significa que los productores priorizan cada vez más los resultados que pueden obtener con una tecnología o insumo antes de tomar una decisión de compra.
Diego Feldman, consultor en estrategia comercial, marketing y agronegocios y profesor de la Universidad Austral, destacó la importancia de contar con información concreta para evaluar las alternativas.
“Necesitan información, datos concretos, evidencias para poder tomar esa decisión de compra”, señaló.
El estudio indicó que el 72% de los productores tiene un perfil analítico: busca información y compara distintas opciones antes de concretar una adquisición.
También se observaron cambios en el mercado de maquinaria. El porcentaje de productores interesados en probar nuevas marcas pasó del 20% en 2021 al 33% en 2025.
En la elección de distribuidores, la disponibilidad de productos, el servicio y el financiamiento ocuparon los tres primeros lugares. El precio descendió al quinto puesto, cuando en 2021 se ubicaba tercero.
Otro indicador relevante fue el crecimiento del financiamiento ofrecido por los propios proveedores de insumos, que pasó del 28% al 37%.
Además, uno de cada dos productores modificó al menos uno de sus proveedores principales durante los cinco años analizados. Entre los motivos mencionados aparecen los precios elevados, la falta de productos y los problemas de servicio.

Otro resultado destacado de la ENPA 2025 es el fortalecimiento del vínculo entre productores y asesores técnicos.
El 83% de los encuestados identificó a los asesores técnicos y profesionales independientes entre sus principales fuentes de información para incorporar innovaciones.
Carolina Beltramino, profesora e investigadora del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, explicó que la creciente complejidad de los sistemas productivos exige conocimientos especializados.
“Se está agotando el productor todólogo. No puede el productor tomar solo las decisiones, necesita de conocimiento especializado y por eso acude al asesor técnico”, afirmó.
La relación entre productores y asesores también se refleja en el intercambio de información productiva. Entre 2021 y 2025, el porcentaje de productores que compartió información con sus asesores técnicos pasó del 37% al 53%.
En cambio, el intercambio con proveedores descendió del 42% al 25%, mientras que con los acopios pasó del 24% al 16%.
Beltramino también destacó el valor de las jornadas a campo, donde los productores pueden observar resultados y evaluar la adaptación de las tecnologías a sus propios sistemas productivos.

La digitalización también alcanza los canales comerciales, aunque su utilización todavía presenta diferencias respecto de otras herramientas tecnológicas.
El 51% de los productores cuenta con al menos un proveedor que ofrece la posibilidad de realizar compras por internet. Sin embargo, el 75% todavía no concretó operaciones por ese canal.
Entre quienes sí realizaron compras digitales, los repuestos ocuparon el primer lugar.
Feldman advirtió que la incorporación de plataformas comerciales debe estar acompañada por atención y soporte personal, especialmente frente a cuestiones relacionadas con entregas, garantías y contacto con los proveedores.
Los resultados de la encuesta muestran que la transformación digital del agro comprende mucho más que la incorporación de maquinaria o aplicaciones. También modifica la gestión de los establecimientos, la administración de los insumos, las relaciones comerciales y la forma en que se toman las decisiones productivas.
El desafío para los próximos años será ampliar el acceso a estas herramientas y fortalecer la capacitación de los productores y sus equipos de trabajo.