El economista y expresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Martín Redrado, presentó una serie de propuestas para impulsar el crecimiento económico, fortalecer la producción y ampliar el acceso al crédito en el país. Durante una entrevista televisiva, el titular de Fundación Capital sostuvo que el programa económico del Gobierno nacional necesita incorporar reformas estructurales para alcanzar a más sectores productivos y generar nuevas oportunidades de desarrollo.
Redrado reconoció que el equilibrio fiscal constituye una base importante para la estabilidad macroeconómica, aunque consideró que esa condición debe complementarse con medidas destinadas a estimular la inversión, el consumo y la actividad empresarial.
El economista planteó que Argentina necesita avanzar hacia un programa integral de desarrollo económico, capaz de incorporar tanto a los sectores exportadores como a las actividades que generan una mayor cantidad de puestos de trabajo.
Según las estimaciones de Fundación Capital, la economía argentina podría registrar un crecimiento de entre 1,5% y 1,6%, en un escenario caracterizado por diferencias significativas entre los distintos sectores.
Redrado explicó que el agro, la minería y la energía mantienen niveles de expansión superiores al 12% anual, mientras que otras actividades presentan mayores dificultades para recuperar su dinamismo.
Entre los sectores que requieren medidas específicas mencionó a la industria, el comercio y la construcción, debido a su importancia para la generación de empleo y el funcionamiento del mercado interno.
El especialista señaló que las actividades con mayor crecimiento suelen requerir inversiones intensivas en capital, por lo que su expansión no necesariamente se traduce en una incorporación proporcional de trabajadores.
En ese contexto, sostuvo que la política económica debe ampliar sus herramientas para alcanzar a una mayor parte de la población y favorecer un crecimiento más equilibrado.
Uno de los principales ejes de su propuesta es una reforma tributaria integral que permita reducir los costos de producción y mejorar la competitividad de las empresas argentinas.
Redrado planteó eliminar las retenciones agropecuarias, el impuesto al cheque y el impuesto sobre los ingresos brutos, mediante un nuevo acuerdo fiscal entre la Nación y las provincias.
La iniciativa apunta a modificar la estructura impositiva y generar condiciones más favorables para la inversión privada y el desarrollo de las actividades productivas.
También propuso reducir del 18% al 9% las cargas vinculadas con los aportes laborales, con el objetivo de disminuir los costos del empleo formal y liberar recursos para el consumo.
Según su planteo, una reforma de estas características podría contribuir a reducir la informalidad laboral, que estimó en torno al 50%, con una meta de llevarla al 25%.
Otro de los aspectos centrales de su análisis fue la necesidad de reactivar el financiamiento para las familias y las pequeñas y medianas empresas.
El economista propuso introducir flexibilizaciones regulatorias para deudores con voluntad de pago que enfrentan dificultades como consecuencia del aumento de sus gastos habituales.
La medida permitiría que determinados hogares y pymes mantengan una clasificación crediticia regular y eviten mayores restricciones para acceder al sistema financiero.
En paralelo, planteó que el Banco Central podría impulsar mecanismos de intercambio de tasas de interés, conocidos como swaps, para contribuir a establecer límites sobre el costo de los préstamos bancarios.
El objetivo sería facilitar el acceso al crédito sin recurrir necesariamente a una expansión del gasto público.
En materia cambiaria, Redrado también propuso avanzar hacia un esquema bimonetario, que permita utilizar legalmente el dólar junto con el peso argentino en las operaciones comerciales.
El especialista mencionó la experiencia de Uruguay como referencia para analizar la convivencia de ambas monedas dentro de la economía.
Desde su perspectiva, este sistema podría contribuir a movilizar divisas que actualmente permanecen fuera de los circuitos financieros tradicionales y ampliar las alternativas de transacción.
El expresidente del BCRA también analizó los compromisos financieros que deberá afrontar Argentina hacia 2027.
Según sus cálculos, el país enfrentaría vencimientos netos de deuda por US$ 20.000 millones, a los que podría sumarse una demanda de divisas por dolarización de carteras estimada en US$ 33.000 millones.
Estas cifras representan una demanda potencial de US$ 53.000 millones, de acuerdo con el escenario presentado por el economista, y no constituyen una necesidad de financiamiento ya confirmada.
En ese marco, consideró necesario que el Banco Central fortalezca su posición de reservas internacionales con al menos US$ 15.000 millones adicionales, para mejorar su capacidad de respuesta ante eventuales tensiones cambiarias.
Asimismo, advirtió sobre los vencimientos de títulos públicos denominados en pesos y recomendó extender los plazos de financiamiento para distribuir los compromisos de deuda.
Para Redrado, el desafío económico consiste en complementar la estabilidad fiscal con políticas que promuevan la inversión, el financiamiento y el crecimiento de las empresas.
El economista sostuvo que la expansión del agro, la minería y la energía puede convertirse en una oportunidad para el desarrollo nacional, siempre que esté acompañada por medidas que permitan incorporar a la industria, el comercio y otros sectores.
Finalmente, descartó una eventual candidatura a cargos públicos y señaló que continuará realizando aportes al debate económico desde el ámbito privado y académico.
Su propuesta plantea una agenda de reformas centrada en la competitividad tributaria, la recuperación del crédito, la formalización laboral y la modernización del sistema monetario, como herramientas para ampliar las posibilidades de crecimiento de la economía argentina.