La compañía minera Lundin Mining registró ingresos por US$1.109 millones durante el tercer trimestre de 2026, mientras avanza con los preparativos para desarrollar Vicuña, el megaproyecto de cobre y oro ubicado en San Juan, cerca de la frontera entre Argentina y Chile. La empresa, que comparte la iniciativa con BHP, busca reunir las condiciones necesarias para definir una inversión antes de finalizar el año.
Los resultados financieros reflejan el desempeño de la compañía en un contexto de expansión de sus operaciones y planificación de nuevos proyectos mineros en América del Sur.
Según informó El Economista, Lundin Mining alcanzó un EBITDA ajustado de US$647,7 millones entre julio y septiembre y cerró el período con una posición de caja neta de US$237 millones.
La facturación marcó el cuarto trimestre consecutivo en el que la empresa superó los US$1.000 millones de ingresos, un indicador relevante para su capacidad de financiar operaciones y evaluar futuras inversiones.
Durante el trimestre, la minera produjo 62.610 toneladas de cobre y 36.763 onzas de oro, mientras que los precios promedio realizados alcanzaron US$6,85 por libra de cobre y US$4.321 por onza de oro.
Entre enero y septiembre, el EBITDA ajustado acumulado llegó a US$1.932 millones, mientras que el flujo de caja libre generado por las operaciones alcanzó los US$1.158 millones.
Ambos indicadores superaron los resultados registrados durante todo 2025, de acuerdo con la información financiera presentada por la compañía.
En este escenario, uno de los principales objetivos de Lundin Mining es avanzar con el desarrollo del distrito minero Vicuña, una iniciativa que reúne dos importantes depósitos de cobre y oro en territorio argentino.

El proyecto está integrado por Josemaría y Filo del Sol, activos ubicados en la provincia de San Juan y considerados estratégicos dentro de los planes de expansión de la compañía.
Su desarrollo se encuentra bajo la estructura de Vicuña Corp., sociedad controlada en partes iguales por Lundin Mining y BHP.
Uno de los avances más relevantes fue la firma de un acuerdo de largo plazo con el Gobierno de San Juan para acompañar el desarrollo de infraestructura vinculada con el distrito minero.
El entendimiento contempla un compromiso de US$250 millones para un fondo de infraestructura provincial, distribuido entre las dos compañías participantes.
De ese total, Lundin Mining aportará US$125 millones, mientras que BHP asumirá el monto restante.
Los recursos estarán asociados a obras provinciales elegibles y a iniciativas destinadas a las comunidades vinculadas con el área de influencia del proyecto.
El acuerdo también establece un período inicial de cinco años sin obligación de realizar contribuciones al fondo, una condición que permite organizar los compromisos financieros durante la etapa de desarrollo.
Otro paso importante fue la aprobación de la infraestructura eléctrica de alta tensión necesaria para abastecer las futuras operaciones del distrito.
La autorización contempla la construcción de una línea eléctrica y las instalaciones complementarias que permitirán conectar el proyecto con la red nacional.
El acceso a energía constituye uno de los componentes centrales para el desarrollo de emprendimientos mineros de gran escala, debido a los requerimientos operativos asociados con la extracción y el procesamiento de minerales.
En paralelo, las compañías continúan con los trabajos técnicos y las evaluaciones necesarias para determinar las condiciones de inversión.
Aunque Lundin Mining busca alcanzar una decisión final de inversión antes de terminar 2026, todavía no se confirmó formalmente el inicio de la construcción del megaproyecto.
La definición será relevante para determinar las próximas etapas de desarrollo de Vicuña y establecer el alcance de las inversiones previstas.
El cobre ocupa un lugar central en la estrategia de expansión de la minera debido a su utilización en redes eléctricas, infraestructura energética, electrificación industrial y tecnologías vinculadas con la transición energética.
En ese contexto, San Juan se posiciona como una de las provincias argentinas con proyectos de gran escala orientados a la producción futura de este mineral.
Mientras avanza con Vicuña, Lundin Mining también enfrenta ajustes en algunas de sus operaciones actuales.
Las condiciones climáticas adversas registradas en Caserones, Chile, llevaron a la compañía a reducir su previsión consolidada de producción de cobre para 2026.

La nueva estimación se ubica entre 285.000 y 310.000 toneladas, un rango que refleja las modificaciones realizadas sobre sus expectativas operativas.
A pesar de esta revisión, la compañía mantiene una posición financiera respaldada por sus ingresos trimestrales y el flujo de caja generado durante el año.
Los acuerdos alcanzados con San Juan y los avances en infraestructura representan pasos preparatorios para una eventual decisión de inversión en Vicuña.
De concretarse esa definición, el proyecto podría convertirse en uno de los desarrollos de cobre y oro más relevantes para la actividad minera argentina.
Por ahora, Lundin Mining y BHP continúan con la planificación técnica, financiera y de infraestructura, mientras evalúan las condiciones necesarias para avanzar hacia la siguiente etapa del megaproyecto sanjuanino.