n plena zafra de terneros, el aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de COVID-19 complicó la logística del mercado de invernada, debido a los inconvenientes para obtener camiones y a que los remates deben realizarse de manera virtual. Sin embargo, el negocio continúa activo y los consignatarios se encuentran operando de manera fluida, manteniendo los precios de referencia.
De esta manera, los terneros de entre 180 y 200 kilos se rematan a un promedio de 110 pesos por kilo, y tanto los valores para machos como para hembras parecen haber alcanzado un techo.
En cuanto a los vientres, hubo un poco más de volumen y calidad, por lo que los valores se colocaron levemente a la suba.