El mercado del novillo de exportación atraviesa una etapa de corrección de precios luego de haber alcanzado niveles históricos durante los primeros meses del año. La combinación de una mayor oferta de hacienda, frigoríficos con buena cobertura de animales y un escenario internacional menos dinámico provocó una baja cercana al 10% en los valores nominales respecto de los máximos registrados semanas atrás, marcando un cambio de tendencia en una de las categorías más demandadas por la industria exportadora.
La corrección comenzó a observarse con mayor claridad durante las últimas operaciones realizadas en el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG), donde los valores obtenidos por los novillos destinados a exportación reflejaron una menor presión compradora por parte de los frigoríficos.
Los animales aptos para la Cuota Hilton, uno de los principales programas de exportación de carne vacuna de alta calidad hacia la Unión Europea, se negociaron mayoritariamente entre 7.700 y 7.800 pesos por kilo, con algunos lotes alcanzando máximos cercanos a los 8.000 pesos.
En tanto, los novillos no Hilton se comercializaron en valores similares, mientras que las vacas y vaquillonas destinadas a exportación también mostraron precios inferiores a los picos observados durante el primer trimestre del año.
La baja adquiere relevancia porque se produce luego de un período de fuerte valorización de la hacienda pesada, impulsado por la demanda exportadora y una oferta limitada de animales terminados.
Meses atrás, algunos negocios llegaron a concretarse cerca de los 8.800 pesos por kilo, estableciendo niveles récord para esta categoría ganadera. Sin embargo, la dinámica comenzó a modificarse a medida que aumentó la disponibilidad de hacienda y cambiaron algunas condiciones del mercado internacional.
Uno de los principales factores que explican la caída de los precios es el incremento de la oferta disponible para la industria frigorífica.
Durante las últimas semanas comenzó a ingresar al mercado un volumen más importante de novillos provenientes de establecimientos de cría y recría, al tiempo que también empezó a salir ganado terminado desde los corrales de engorde.
Los feedlots atraviesan actualmente uno de los niveles de ocupación más elevados de los últimos años. Distintas fuentes del sector estiman que los corrales mantienen alrededor de 2,2 millones de cabezas encerradas, un volumen que garantiza una importante disponibilidad de hacienda para los próximos meses.
La mayor oferta redujo la necesidad de los frigoríficos de competir agresivamente por la compra de animales y generó una desaceleración en la escalada de precios observada anteriormente.
A este escenario se suma un elemento adicional: muchas plantas exportadoras cuentan actualmente con una importante proporción de hacienda propia o con animales adquiridos y recriados durante los últimos meses para abastecer sus programas de faena.
Esta situación les permite afrontar sus compromisos comerciales sin necesidad de incrementar significativamente las compras en el mercado abierto.
Otro factor que influyó sobre la dinámica comercial fue el inicio del nuevo ciclo de la Cuota Hilton 2026/27, el contingente arancelario que permite exportar cortes de alta calidad a Europa con beneficios comerciales.
La transición entre un ciclo y otro suele modificar temporalmente los programas de compra de los frigoríficos exportadores.
De acuerdo con declaraciones realizadas por Carlos José Colombo, presidente del MAG y directivo de la firma Colombo y Magliano, durante gran parte de mayo las operaciones estuvieron condicionadas por la espera de la asignación de la nueva cuota.
“Los frigoríficos recién ahora están saliendo a armar todo el programa de Hilton, que es hasta junio del año que viene”, explicó el dirigente en declaraciones difundidas por Bichos de Campo.
Colombo recordó además que el cupo correspondiente al ciclo anterior fue completado antes de lo habitual, situación que redujo temporalmente la actividad compradora de varias plantas exportadoras.
“No había mucho movimiento hasta que se repartiera la nueva cuota”, señaló.
Una vez definida la distribución de los nuevos volúmenes, las industrias comenzaron a reorganizar sus programas de abastecimiento, aunque sin la urgencia que había caracterizado al mercado durante los meses previos.
La evolución del mercado internacional también contribuyó a moderar los precios internos.
Durante las últimas semanas se registraron señales de menor dinamismo en algunos segmentos de exportación, especialmente en los vinculados a los cortes premium destinados al mercado europeo.
Los operadores destacan que los valores internacionales de la Cuota Hilton mostraron una tendencia más moderada que la observada durante etapas anteriores, reduciendo parcialmente la capacidad de pago de la industria frigorífica.
Aunque las exportaciones continúan desempeñando un papel fundamental para sostener el mercado ganadero argentino, la rentabilidad de determinados negocios comenzó a mostrar márgenes más ajustados.
Este escenario explica parte de la cautela observada entre las empresas exportadoras al momento de convalidar nuevos aumentos en los precios de la hacienda.
Según explicó Colombo, otro elemento que aporta estabilidad al mercado es el nivel de cobertura que presentan actualmente las plantas frigoríficas.
“Los frigoríficos exportadores en su gran mayoría tienen hacienda propia y mucho ganado que fueron comprando y recriando para que salga justamente en esta época, entre junio y agosto”, afirmó.
La elevada disponibilidad de animales permite programar con anticipación las faenas y disminuye la necesidad de realizar compras urgentes.
Incluso, gran parte de las operaciones concretadas actualmente tienen fechas de entrega programadas para varias jornadas posteriores a la negociación.
“Lo que estamos cerrando hoy en su mayoría se está cargando para la semana del 16 al 18 de junio”, indicó el directivo.
Este nivel de previsibilidad reduce la volatilidad de precios y contribuye a mantener un mercado más equilibrado.
A pesar de la corrección observada durante las últimas semanas, los precios del novillo de exportación continúan ubicándose entre los niveles más elevados registrados históricamente para esta categoría.
Los especialistas consideran que la baja responde más a una normalización del mercado luego de los valores excepcionales alcanzados durante el verano que a un cambio estructural de tendencia.
La evolución de las exportaciones, el ritmo de salida de hacienda desde los feedlots y la disponibilidad de animales terminados serán factores determinantes para definir el comportamiento de los precios durante el segundo semestre.
Por el momento, gran parte de los operadores coincide en que no se esperan movimientos bruscos en el corto plazo. La combinación de frigoríficos bien abastecidos, una oferta creciente y un mercado internacional más estable parece configurar un escenario de relativa calma para junio.
En ese contexto, el novillo de exportación transita una etapa de ajuste después de haber protagonizado uno de los ciclos de valorización más importantes de los últimos años. Aunque los precios retrocedieron respecto de los máximos recientes, siguen reflejando una demanda sólida y un mercado ganadero que continúa operando en niveles históricamente elevados.