n las últimas semanas, la cadena de suministro de café ha sido duramente afectada por la pandemia de coronavirus. A pesar de las consecuencias negativas para el sector, los precios de los productos básicos han experimentado un ligero y temporal aumento.
Mientras consumidores, baristas, tostadores, dueños de cafés, importadores y productores sufren la cuarentena, los precios del café aumentaron un 8,8% en marzo, a un promedio de alrededor de US$1,16 por libra. Según lo informado por la cadena CNBC, la razón del aumento se debe, en gran parte, a la incertidumbre del mercado.
Muchos importadores están preocupados y temen que la desaceleración de la cadena de suministro pueda interrumpir el flujo de café. Los posibles puntos de interrupción a lo largo de la cadena de suministro son varios. En primer lugar, los cierres a nivel nacional podrían limitar la fuerza laboral migrante de los países vecinos, de la que dependen muchos productores durante la cosecha. En segundo lugar, las opciones de envío disponibles se han reducido y muchos puertos de entrada están trabajando con un número reducido.
A esto se le suma un aumento precipitado de la demanda de los consumidores que almacenan café tostado para uso doméstico. “Francia e Italia, por ejemplo, han visto aumentos del 34,6% y 29,5%, respectivamente”, indica el instituto de investigación de mercado IRI. El estudio también demuestra un aumento en la cantidad de consumo diario y de compra en línea de café.
Todos estos factores condujeron a una presión al alza sobre los precios a corto plazo, según la Organización Internacional del Café.
Otros especialistas son más cautos y aseguran que habrá que esperar, ya que el pico de demanda podría ser de corta duración. “Gran parte del acaparamiento que se produce en la compra de café se produce a nivel comercial y tiene poco impacto en el comercio de cafés especiales”, concluye Noah Namowicz, socio y vicepresidente senior de ventas de Café Imports.