na tecnología desarrollada por científicos del INTA permite reutilizar la leche de descarte para alimentación animal en tambos. La clave de la innovación es el método de ozonización, un procedimiento de bajo costo que minimiza el impacto sobre la calidad nutricional de la leche.
En numerosas ocasiones, la leche no puede comercializarse porque contiene calostro o porque proviene de animales que están bajo tratamiento. De acuerdo a las estimaciones del sector, estas cantidades representan un volumen de 16 millones de litros.
Como una oportunidad para evitar pérdidas, el Instituto de Patobiología del INTA desarrolló un tratamiento que permite eliminar los patógenos de la leche, otorgándole valor productivo, ya que puede utilizarse para la alimentación de los terneros.
Gracias a su sencilla adopción y bajo costo, la herramienta está dirigida a productores de tambos pequeños y medianos (más del 80% del sector), aunque también puede adaptarse a establecimientos de mayor escala.
Desde el Instituto de Patobiología del INTA se avanzó en el desarrollo de un sanitizador que, mediante un proceso de ozonización, elimina los patógenos del calostro bovino sin dañar los anticuerpos contenidos en el alimento.
La clave de la innovación reside en el método por ozonización, un procedimiento de bajo costo que minimiza el impacto sobre la calidad nutricional de la leche y cuya aplicación permite reutilizar la leche de descarte para la alimentación de los terneros en forma segura. “El ozono es una molécula altamente inestable que, al descomponerse, produce radicales libres; al ozonizar la leche y el calostro, los radicales libres dañan las membranas y el ADN de los microorganismos y los inactiva”, explica Winston Morris, investigador del proyecto.

La importancia de este nuevo dispositivo reside en su utilidad, ya que apunta a eliminar microorganismos no comercializables y, posteriormente, a alimentar a los terneros de forma segura, eliminando el riesgo de transmisión de enfer