La textura de la superficie debe ser intermedia: superficies muy lisas son resbaladizas y pueden causar daños por caídas en los animales, mientras que superficies muy rugosas, con agregados gruesos expuestos, provocan daños inmediatos en las patas y dificultan la circulación de las vacas.
Las ranuras actúan como traba, evitando que el animal resbale y se lastime. Deben ser de aproximadamente 12 mm de ancho y 12 mm de profundidad (las ranuras no deben ser más profundas porque esto dificulta el lavado del piso del corral). El diseño del ranurado puede ser cuadriculado 15 x 15 cm o en forma de diamante 10 x 20 cm. Es importante que no queden bordes filosos en las ranuras.
Es recomendable instalar rejillas de colección de efluentes cada 20 metros aproximadamente. Si no, al lavar, hay que arrastrar grandes cantidades de efluentes, lo que genera demoras y exceso de uso de agua.
La superficie del corral de espera es diferente a la del callejón y puede ser un área de frecuentes problemas para las vacas. Es por esto que debe ser bien diseñada y mantenida.
Beneficios de un buen diseño de la unión corral-callejón:
Una buena intersección entre el corral y el callejón debe tener los siguientes atributos:
Factor Humano Tambo Argentino