ientras la pandemia por el coronavirus afecta muchas actividades económicas, las verdulerías se encuentran en un momento de auge. Posiblemente sea porque aquellos consumidores que están cumpliendo el aislamiento obligatorio las prefieren por su cercanía, porque hay más tiempo para cocinar o porque con las temperaturas más frías, clásicos como la sopa de verduras vuelven a la mesa de los argentinos; todas las opciones son posibles, no tanto los precios, ya que siguen en alza.
Se acerca el invierno y las verduras aumentaron considerablemente durante la cuarentena obligatoria. Un estudio privado asegura que el rubro se encareció al menos 5% en mayo. Sin embargo, muchos consumidores se volcaron a los comercios de cercanía por una cuestión de facilidad y eso favoreció a comercios pequeños como las verdulerías. Depende la zona y el local, algunos precios se mantuvieron congelados durante la cuarentena, pero los casos no abundan.
“Con la pandemia y al tener tiempo de sobra, casi todo el mundo incursionó en la gastronomía. Al no pedir tanto delivery, las ventas cambiaron en el negocio. Ahora se llevan alguna que otra ensalada en bandeja pero prefieren comprar los ingredientes, como papas, cebollas y berenjenas para cocinar ellos”, contó Maximiliano, titular de una verdulería de la zona metropolitana.
Por su parte, María, ama de casa que dos veces por semana suele hacer las compras de su familia, expresó a este medio: “Estoy preocupada porque entre el virus y la falta de dinero es un momento complicado para todos. Ahora me gusta ir a la verdulería de mi barrio porque al estar cerca me genera más seguridad. Reconozco que me sale un poco más caro, pero conozco a la gente que la atiende y sé que toma las medidas de seguridad necesarias para evitar los contagios”, argumentó la vecina de la ciudad y precisó: “Antes de la llegada del coronavirus solía comprar todo en un mismo supermercado, ubicado a unas diez cuadras de mi casa. Tenía buenos precios, pero la realidad es que al ser tan grande una no sabe lo que puede llegar a pasar”, planteó la mujer.
Según un estudio realizado recientemente por la consultora Trendsity, el 74% de los argentinos valoran positivamente el accionar de los comercios y emprendimientos locales o de cercanía, por sobre las pequeñas y medianas empresas, y más aún de las grandes cadenas. Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market, indicó a este medio que “el fenómeno de las verdulerías es muy singular porque el consumo de frutas y verduras fue muy fuerte al comienzo del aislamiento y fue desacelerando su crecimiento semana a semana”.
Di Pace agregó que hay “un rasgo distintivo y es que muchas personas que trabajaban en la informalidad abrieron puestos de frutas y verduras en las puertas de sus hogares e incluso rubros que no podían abrir se reconvirtieron a verdulería para sortear la crisis, por lo cual hay una oferta atomizada y con una competencia nunca vista. En 200 metros cuadrados a la redonda llegamos a relevar siete verdulerías y en un caso, una estaba a sólo 25 metros de la otra”.
En tanto, el rubro frutas y verduras en las góndolas dio un promedio de 5,33% de alza en mayo. La cifra pertenece al relevamiento efectuado por Consumidores Libres en supermercados de la ciudad de Buenos Aires que, en mayo, arrojó una suba general del 5,42% de su canasta básica. Se destaca en este informe la cebolla, que tuvo un incremento del 18% sólo el mes pasado.
Crónica aprovechó para consultar con Maximiliano el precio por kilo de los ingredientes para armar la clásica sopa de verduras y, en el caso de hacerla casera, el verdulero calculó que ronda los $174 para cuatro platos.
“Una sopa para una familia tipo no lleva una gran cantidad de verduras. Si se pone unas dos o tres ramas u hojas más el agua, se puede armar tranquilamente al costo de $174”, señaló el titular del local que atiende desde hace seis años.
“Aunque también quiero destacar que nosotros, como tantos otros comerciantes, vendemos la bandeja de sopa lista a $95”, agregó. Para llevar en cantidad, la unidad de apio cuesta $85, el atado de acelga $55, el de albahaca $45, el kilo de puerros y de cebolla de verdeo $220, el de perejil $200 y el de zanahoria $145. Por su parte, desde el Mercado Central sugieren vender el kilo de papas a $22 y la batata a $30, aunque muchas veces esos valores no coinciden con los que se encuentran en los almacenes.
La sopa del invierno, como el puchero o la polenta no pueden faltar en nuestra mesa y, sin embargo, a las verduras las encuentro muy caras, entonces trato de seleccionar las verduras más esenciales”, remarcó la consumidora María.
Crónica