E
l establecimiento El Cencerro, que funciona desde 1975, conquista al mundo. Ubicado en la localidad de Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires, produce dos millones y medio de semillas por año. El criadero se destaca por un trabajo de ciclo completo, desde el mejoramiento genético a campo hasta la comercialización de productos forrajeros. Desde cebadilla y raigrás hasta festuca, las claves del negocio y los consejos a la hora de cuidar de las semillas.

El Cencerro cuenta con 2.300 hectáreas dedicadas a la producción de raigrás perenne para césped, único por su calidad y propiedades. Entre estas últimas, se destaca la densidad de macollo, el color, la textura, la tolerancia a enfermedades y su resistencia al pisoteo. “Tenemos capacidad para sembrar unas 2.500 canchas de fútbol anuales y para hacer unas 60.000 hectáreas de pasturas permanentes”, destaca Emilio Ducos, segunda generación de propietarios. El criadero siembra unos 20 kilogramos por hectárea y produce el 85% de las semillas que comercializa.
El establecimiento comercializa el 50% de su producción a países como Uruguay, Perú, Estados Unidos, Alemania, Italia, Sudáfrica, China y Australia. En este sentido, exporta genética con estándar de calidad y precios competitivos.

- Hilerar a tiempo. El Cencerro cuenta con maquinaria especializada para la cosecha, necesaria para mantener el poder germinativo, ser más competitivo y tener mejor rendimiento. “Es que la semilla, en vez de quedar retenida como el trigo, se desgrana y se cae al suelo. Por eso, se utiliza una maquinaria que junta todo el material en forma de hilera y queda en el piso hasta que termina de madurar para la cosecha final”, explica.
- La calidad. Con el respaldo de una entidad alemana dedicada al desarrollo del paisaje (FLL), las semillas del criadero fueron incluidas en el listado RSM, una especie de guía nacional de semillas. Esto, junto con el asesoramiento de los expertos del INTA, le otorga a El Cencerro una garantía de calidad genética para el ingreso a otros mercados con precios competitivos.
- Personalización. Para El Cencerro, el tratamiento personalizado es prioritario. Se siembra una mezcla de especies según la zona, el manejo y el tipo de lote que se tenga, siempre con el acompañamiento de un asesor experto.

“Cuidar la semilla es clave porque el error de la siembra no se arregla”, subraya Sergio Dean, ingeniero agrónomo. El especialista comparte las siguientes recomendaciones:
- Guardar semillas del mejor lote.
- Desinfectar el silo y las zonas cercanas.
- Optar por un lugar adecuado para las silobolsas para evitar roturas.