F
rente a escenarios productivos cada vez más exigentes en materia económica y ambiental, los cultivos de servicio o cobertura llegaron para quedarse. Se trata de una excelente opción que mejora las características de los suelos y permite la reducción de gastos en agroinsumos. Como práctica, la incorporación de este tipo de cultivos ofrece importantes ventajas que se traducirán en beneficios económicos y ambientales.
Entre los efectos positivos, podemos mencionar: la cobertura del suelo, evitando así la erosión del mismo; la mejora en la infiltración de agua debido a los sistemas radiculares presentes; la reducción de la aplicación de fertilizantes nitrogenados en el cultivo posterior (en leguminosas); el control de malezas por competencia entre plantas y/o alelopatía, evitando la aplicación de muchos herbicidas; y el aumento de los niveles de materia orgánica y fijación de carbono, entre otros.
Se trata de una de las gramíneas más utilizadas como cultivo de servicio debido a su importante poder de control de malezas por alelopatía, ya que produce sustancias químicas que reprimen el crecimiento de algunas plantas. Se realiza mediante siembras aéreas con densidades de 30-45 kilogramos/hectárea, dependiendo del peso de las semillas y de la zona a sembrar. Además, el centeno posee un bajo consumo de agua, lo que permite un mayor balance hídrico en el suelo.

Es una leguminosa ampliamente conocida por sus grandes aportes de nitrógeno al suelo por fijación biológica. Posee un consumo de agua medio, por lo que no se la debe dejar más tiempo del correspondiente en el lote.
Se recomienda como cultivo previo al maíz, ya que brinda un gran aporte de nitrógeno que se traducirá en mejoras en el rendimiento del cereal. Por el contrario, no es aconsejable como antecesora del cultivo de soja, ya que el complejo de nematodos en suelo afecta la producción de la misma. La densidad de siembra óptima es de 20 kilogramos/hectárea.

Además de las especies anteriormente mencionadas, el productor también puede optar por otras variedades de cultivos de servicio como: Avena strigosa, tolerante a la roya y a las altas temperaturas; Melilotus, de raíz profunda y con fijación biológica de nitrógeno; Lotus, con fijación biológica de nitrógeno y un consumo de agua medio; raigrás anual, de rápida cobertura; y avena, de cobertura persistente y siembra aérea.

Para que estos cultivos prosperen y brinden los resultados que esperamos, es importante tener en cuenta algunos aspectos:
- Recurra a su asesor de confianza para consultarle sobre las prestaciones de cada especie y la viabilidad de adaptabilidad en zona y uso en su establecimiento.
- Elabore un plan de siembra incorporando los cultivos de servicio.
- Tenga en cuenta los cuidados de cada cultivo para su éxito.
- Siembre en fecha.
- Monitoree constantemente los niveles hídricos.