a Ing. Agr. Yanina Gorelik Zonis (INTA - Agencia de Extensión Rural Rosario del Tala, Entre Ríos), alertó ante "las condiciones climáticas (como la sequía) que favorecen la acumulación de ácido cianhídrico y/o nitratos, los cuales pueden ser potencialmente tóxicos".
Esto se da, por un lado, por la conjunción de tipo de plantas: para esta época del año pueden ser pastoreos de sorgos -forrajero o granífero (este es el de mayor potencial tóxico)-, maíz y arroz, o de malezas como sorgo de alepo, yuyo colorado, gramilla, paja vizcachera, cortaderia y cardo asnal, también tienen potencial tóxico los henificados o rastrojos de avena y trigo.
También inciden las condiciones ambientales: sequía, heladas, o marchitamientos físicos; la fertilidad del suelo: suelos con mayor contenido de nitratos, fertilizados con urea por ej., y con bajo contenido de fósforo y el estadio fenológico del forraje: el tallo es el lugar donde más se acumulan los nitratos.
"El contenido de nitratos se diluye en la madurez de la planta, por lo que una planta joven o un rebrote tiene más probabilidades de producir toxicidad", destacó el informe.
Los signos de intoxicación y síntomas aparecen con mucha rapidez, y el animal muere por asfixia. "En intoxicaciones agudas el animal tendrá dificultad para respirar, nerviosismo, temblores musculares, debilidad y convulsiones que ocasionan su muerte. Cuando la cantidad de nitratos consumidas no es lo suficientemente alta para inducir la muerte puede ocasionar menor producción de leche o disminución de la ganancia de peso, abortos o infertilidad".
Para prevenir las intoxicaciones en rumiantes el INTA indicó una serie de recomendaciones:
Evitar el sobrepastoreo, en la parte baja de los tallos está la mayor concentración de nitratos, ni el pisoteo excesivo del forraje.
Se puede tomar muestras representativas del lote a pastorear y realizar análisis en laboratorios.
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