La roya generó gran preocupación entre expertos y productores de todas las regiones trigueras del país. Con distinta intensidad y prevalencia, las tres especies que arrasaron fueron: la roya anaranjada o de la hoja, la amarilla o estriada y la negra o del tallo. Para un mayor control, los técnicos determinaron como crucial el monitoreo en el período que se extiende desde los comienzos de la encañazón hasta la floración.
La resistencia genética es la principal estrategia para el manejo de estas enfermedades junto con la planificación del monitoreo y de los controles químicos necesarios. El uso de cura semillas con poder residual prolongado constituye una alternativa de manejo para las primeras infecciones en estadios vegetativos.
Los tipos y principales síntomas para la detección temprana de esta enfermedad foliar son los siguientes:
Es ocasionada por un hongo biótrofo denominado Puccinia triticina. Es endémica de la región pampeana y su presencia es independiente del sistema de labranza utilizado, ya que sólo se desarrollan en hospedantes vivos.
Las pústulas tienen forma circular o ligeramente elíptica, son más pequeñas que las de la roya del tallo, por lo general no se aglutinan y contienen masas de uredosporas cuyo color fluctúa entre el anaranjado y el café anaranjado. Los sitios de infección se encuentran fundamentalmente en el anverso de las hojas y vainas (Imagen izquierda) y, en ocasiones, en el cuello y aristas.
Causada por la especie Puccinia Graminis f.sp. Tritici. Es endémica de la región pampeana y su presencia es independiente del sistema de labranza utilizado, ya que sólo se desarrollan en hospedantes vivos. Las esporas del hongo se dispersan con el viento y pueden migrar fácilmente, por ejemplo, adheridas a los zapatos y ropas.
Cuando una planta está afectada se visualizan pústulas y se bloquea el movimiento de carbohidratos desde la hoja hasta el grano, con lo que baja el rendimiento y la planta muere sin producir grano. El tallo queda negro y eventualmente las pústulas explotan liberando millones de esporas.
La roya amarilla del trigo es causada por el hongo Puccinia striiformis. Los síntomas de roya amarilla se manifiestan en cualquier estado fenológico del cultivo mediante pústulas alargadas en el haz de la hoja, de 0,5 a 1 mm de longitud, que rompen la cutícula para desprender las esporas. Estas pústulas tienen un color amarillo o anaranjado.
El tamaño y la longitud dependerán del tipo de infección y la variedad, y pueden producirse tanto en las hojas basales como en las superiores. Con infecciones medias o severas, superiores al 50%, las hojas se secan de forma prematura y completa. Los síntomas iniciales de roya amarilla se suelen circunscribir a una parte de la parcela, pero a partir de los primeros focos la enfermedad se dispersa rápidamente al resto.