El acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea abre un abanico de posibilidades para la Argentina. Así lo manifestó Eduardo González Ruiz, gerente de la Cámara de Frigoríficos Ovinos de la Patagonia, quien consideró que va a ser necesario triplicar la producción nacional de carne ovina para poder satisfacer la demanda a futuro.
En ese contexto, expresó que “la Patagonia tiene el 60% de la población ganadera ovina” y que, de acuerdo a un informe realizado por la Subsecretaría de Política Económica del Ministerio de Hacienda en 2016, “en el país se producen 60.000 toneladas anuales de carne ovina”, un volumen que es insuficiente para abastecer a los mercados europeos.
Con respecto a las cifras de faena, dijo que en los últimos tres años –sin considerar el 2019 porque está en curso, es decir, tomando del 2016 al 2018– “el volumen faenado se ha mantenido porque se vendió mucho en el mercado interno”. No obstante, advirtió que tanto en la faena como en la comercialización hay un alto grado de informalidad que es necesario combatir. “Hay mucha majada ovina de consumo, donde faenan los corderos y los trasladan en el baúl de un auto a la carnicería del pueblo”, indicó.
En esa línea, sostuvo que los frigoríficos de la Cámara están todos habilitados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), entre los cuales se encuentran los únicos tres autorizados hasta el momento por la Unión Europea. Pese a ello, señaló que de las cuatro millones de cabezas faenadas al año, Senasa solo controla alrededor de 700.000, mientras que en los mataderos provinciales se faenan entre 300.000 y 500.000 animales más; el resto es todo en negro.
En cuanto a las exportaciones, manifestó que las mismas son muy bajas debido a que el mercado interno es muy demandante. “De las 60.000 toneladas, se han exportado 2.250 toneladas nada más”, afirmó. Asimismo, dijo que si bien en este momento el principal cliente es Brasil, históricamente siempre fueron España y Reino Unido los que más nos compraban. “Los corderos mamones –que los españoles le llaman lechal– son los que más se exportan a España. El Reino Unido demanda cordero magro, que es una característica típica del patagónico”, aseveró.
Por otro lado, González Ruiz se refirió a los mercados abiertos para la carne ovina de la Patagonia, que son más de cuarenta, e hizo especial hincapié en la negociación que se está llevando a cabo con China. “El protocolo que se firmó con China es para carne bovina y ovina. Uno de los frigoríficos de la Cámara ya ha enviado toda su información a las autoridades sanitarias chinas para su aprobación, y hay otros tres que también se han anotado”, declaró.
En relación a las condiciones particulares del mercado chino, sostuvo que el gigante asiático dispone de aranceles inferiores para las Naciones Menos Favorecidas (NMF); en total, disminuyeron los aranceles de 1449 productos, de los cuales 387 son de origen agroindustrial. “Hasta mediados de 2018, el intercambio con la Argentina era de US$17.000 millones, pero va en aumento. Para China, nuestro país es muy importante, sobre todo teniendo en cuenta que salieron de la pobreza 600 millones de chinos que están consumiendo y requiriendo carne”, indicó.
Asimismo, remarcó que Japón solo acepta carne proveniente de la Patagonia. Como dato de color, contó que el 13 de mayo de este año se realizó una degustación en la Embajada Argentina en Japón, situada en Tokio, para la que el Frigorífico Famaili –perteneciente a la Cámara– llevó 170 kilos de carne ovina. “La demanda de esa degustación fue veinte veces lo que la Argentina exporta a todo el mundo; es decir, solicitaron casi 20.000 toneladas solamente para Japón”, subrayó.
Por último, expuso cuáles son las medidas necesarias para poder aumentar las exportaciones. Entre ellas, destacó: el incremento de la producción; la disminución de la presión impositiva a la producción y la industria exportadora; la determinación de un estándar sanitario único; la lucha contra la informalidad y el abigeato; la certificación de normas ambientales, que se exige en el acuerdo con la Unión Europea; un mejor acceso a los puertos; y una mayor disminución de trámites de costos administrativos innecesarios.