l armado de equipos de trabajo en sistemas intensivos de engorde a corral es clave para el éxito productivo y económico de la empresa ganadera. No hay mejor manera para incrementar las ganancias en forma más rápida, con menor riesgo y menos inversión que trabajar en mejorar la eficiencia del trabajo del personal.
Los sistemas de engorde a corral tienen una característica muy particular: personas que desarrollan tareas muy diferentes deben trabajar juntas. La especialización del que reparte la comida es muy distinta del que trabaja con la hacienda o de la de quien se ocupa del mantenimiento de la infraestructura. El gran desafío es lograr que trabajen en equipo para obtener los mejores resultados posibles.
Elegir puntos clave y asignar responsabilidades es la primera decisión que se debe tomar para poder medir la performance del personal. Estos puntos claves dependerán de cada empresa y se deben establecer tomando en consideración la tecnología disponible y el tipo de instalaciones con las que se cuenta.
Una vez seleccionados los puntos clave, se debe capacitar al personal para que se cumpla con ellos (monitoreándolos con la mayor frecuencia). Es fundamental medir la performance del trabajador y la del equipo de trabajo para poder estimular al personal, de forma tal que cumpla con los objetivos establecidos. La remuneración –ya sea económica o de reconocimiento al trabajo bien hecho con otros incentivos, como halagar el ejemplo frente a los pares– sirve para motivar al personal y dejar claro qué se busca en cuanto al cumplimiento de objetivos.
La meta es transformar la capacitación en un círculo virtuoso que comienza con la selección de los puntos clave por medir, continúa con la capacitación del personal para poder cumplir con esos objetivos sigue con el control y el correcto estímulo en caso de cumplimiento, para luego reiniciarse con la capacitación.
Si se monitorean todos los meses los puntos clave y se le asigna un puntaje, puede trazarse una medida de eficiencia que será comparada mensualmente con respecto a un valor óptimo.
Es importante establecer un hábito de lectura de comederos todos los días antes de repartir la comida, porque esa práctica de manejo, junto con la lectura de bosteos, permitirá ajustar con precisión el manejo de las dietas.
La materia fecal puede clasificarse en cuatro categorías: empachado, al límite, bien y duro. Cada dieta tiene su porcentaje de bosteo óptimo: lo importante es acercarse lo más posible para lograr la performance deseada.
Existe una curva óptima de eficiencia de conversión en función del peso de los animales y de la calidad de las dietas ofrecidas. La diferencia entre esa curva y lo efectivamente obtenido en los sistemas se explica en parte por los puntos de control descriptos. Podría decirse que de un 15% a 20% de las ineficiencias pueden –en muchas situaciones– ser asignadas al incumplimiento global de tales aspectos.
Es importante remarcar que si bien los puntos clave son responsabilidad de cada uno de los trabajadores, lo que se debe evaluar es el resultado conjunto del trabajo de todo el equipo.
Al monitorear todos los meses las tareas llevadas a cabo por los trabajadores y establecer para ellas un puntaje, es posible elaborar un cálculo promedio de la eficiencia de procesos lograda.
En caso de establecer bonificaciones cuando se alcanzan determinados objetivos productivos, estas deberían abonarse a todo el equipo sólo si se supera la meta fijada de manera global, de manera tal de fomentar el trabajo en equipo con una mirada integral de todo el sistema.
El sistema de puntajes en los catorce ítems comprendidos en la planilla permite advertir donde se encuentran los aspectos más flojos del sistema –aquellos que tiran el promedio para abajo–, para así poder focalizar la capacitación en esas tareas.
En definitiva, trazar una estrategia de control de puntos clave, capacitar al personal para cumplirlos y monitorearlos es la forma de progresar y hacer más eficiente el encierre a corral. La estimulación del trabajo en equipo es fundamental para obtener los resultados deseados: no hay nada más económico y con mayores beneficios que capacitar al personal.
CREA