Considerada una de las enfermedades más importantes del cultivo de trigo a escala mundial, la roya estriada o amarilla (RA) puede afectar todos los estados fenológicos del cereal con gran impacto económico en el bolsillo de los productores.
Desde el INTA alertaron sobre la detección temprana para trigo y cebada en Entre Ríos, sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires al menos un mes antes que en años anteriores.
En ese sentido, un grupo de especialistas en fitopatología del INTA Pergamino, en el norte bonaerense, en un informe sanitario confirmó la detección temprana de roya amarilla o estriada.
En línea con este hallazgo, los especialistas recomiendan “aumentar la frecuencia y estaciones de monitoreo” porque, según aseguran “siempre hay más de lo que vemos”. Esto se da porque su crecimiento es semisistémico, es decir tiene la habilidad de crecer dentro de toda la hoja a partir de un punto de infección.
En Entre Ríos, la siembra de trigo alcanzaría las 400 mil hectáreas y, en su mayoría, se encuentran en macollaje, otros en emergencia o con cuatro a cinco hojas. En este contexto, los técnicos del INTA Paraná en su informe fitopatológico confirmaron la aparición temprana de royas.
La roya anaranjada o de la hoja se adelantó entre unos 40 y 60 días mientras que la roya amarilla o estriada unos cuatro días, con respecto a la campaña 2018”, indicó el documento en el que se recomienda realizar monitoreos y conocer los estadios fenológicos y periodo crítico del trigo. Por otra parte, subrayaron que la decisión será correcta solo si se toma bajo monitoreo de cada lote individual.
ABC Rural