a vid ha sido cultivada en Croacia desde la antigüedad, traída por los fenicios y griegos vía marítima, pero fueron los romanos los que más responsabilidad tuvieron de su expansión. Adquiere auge durante la Edad Media y se le da al vino un significado más religioso, ya que siempre ha sido una parte de los rituales de la Iglesia Católica. Durante la ocupación turca se prohíbe la ingesta, plantación y recolección, costumbres que vuelven a instaurarse una vez finalizado el dominio turco. Después de varias luchas tediosas, la Segunda Guerra Mundial y el comunismo, la cultura del vino se ha regenerado y ganó respeto a nivel mundial. Actualmente hay unas 1000 bodegas, con 697 tipos de vinos protegidos de los cuales 76 se consideran de élite.
En Croacia se dan las condiciones climáticas perfectas para la producción de vino debido a su situación frente al Mediterráneo y la diversidad de influencias climatológicas que provienen tanto del norte como del sur, sumadas a sus tierras fértiles.
Hay dos zonas bien diferenciadas adecuadas para el cultivo: la costera y el interior. En la primera, se producen exquisitos vinos blancos. Aquí se puede probar un buen Moscatel Blanco de Momiano, o la Malvasía Istriana. Entre los tintos, encontramos vinos elaborados con uvas Plavac Mali, Babic, Teran, Terrano, Cabernet Sauvignon y Merlot. Los vinos de la zona interior son muy variados: en la región de Moslavina se elabora un vino blanco con la uva Moslavac y Skrelt, logrando uno de los productos más famoso en Croacia. El tinto más conocido en esta zona es el Frankovka.
El enoturismo ha tenido un crecimiento importante en los últimos años, y las principales Rutas del Vino son las de Istria, Eslavonia y la de la región de Zagreb.
Istria es una pequeña zona que limita con Eslovenia e Italia. Es la región de la Malvasía, y se la compara en belleza a la Toscana y a Venecia. Su encanto medieval y la fama que ha ganado como “la región donde mejor se come en Croacia” hacen que sea un destino muy elegido por los viajeros. Los productos más famosos son las trufas, el aceite y el vino. La tentadora propuesta del enoturismo en la zona ofrece experiencias sensoriales únicas en un marco de bodegas pertenecientes a pequeños productores.
La región de Eslavonia, el este del país, está viviendo un notable renacimiento de la mano de sus vinos blancos. Cuenta con antiguas y tradicionales bodegas y con un grupo de nuevos vitivinicultores que prometen mejorar más aún la calidad de los vinos. El enoturismo está muy bien organizado y es una de las mejores fuentes de promoción.
Zagreb es una de las mejores regiones vitivinícolas del país. La pasión por la cultura del vino se siente cuando se visita la zona y combina fabulosos paisajes, mezcla de lo mediterráneo y lo centroeuropeo, con bodegas familiares y comerciales. Existen tres Rutas del Vino diferentes, asociadas a las principales comarcas o ciudades productoras y en ellas se pueden apreciar y degustar la increíble variedad de especies cultivadas.
En las zonas de las Rutas del Vino, hay gran cantidad de gente todo el año, pero la temporada de más afluencia es la época de la vendimia y, particularmente, el día 11 de noviembre para la fiesta de San Martín, la última y la más importante fiesta de los viticultores en que se celebra la transformación del mosto en vino.
Si usted no ha probado hasta ahora ninguno de los tipos de vino mencionados, esperamos que se anime a hacerlo. Y ojala tenga la oportunidad de visitar Croacia, un país de vinos, gastronomía y maravillosos lugares.
Bodega Vistalba