El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, confirmó el ingreso de la provincia en estado de emergencia y/o desastre agropecuario por seis meses. La decisión fue tomada luego de evaluar los efectos de la sequía y los incendios rurales que azotan a la provincia.
A través del Decreto 200/22, el primer mandatario provincial estableció dicho estado durante seis meses a partir del 1 de enero de 2022 (decreto retroactivo al 1 de enero). Sumado a esto, la acción dispone medidas especiales y asistencia a los productores afectados por la sequía y los incendios. Según lo informado oficialmente, el Gobierno provincial otorgará beneficios como la prórroga de vencimientos de impuestos y créditos, además de asistencia técnica y financiera del Ministerio de Producción.
En las próximas horas se espera la llegada de 30 brigadistas que se sumarán a los ocho de la Administración de Parques Nacionales y a los cuatro aviones hidrantes aportados por el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) que se encuentran trabajando en las localidades de Ituzaingó, Curuzú Cuatiá y en inmediaciones del Parque Nacional Iberá.
Cabe destacar que la emergencia agropecuaria nacional fue promovida por la cartera de Ambiente en conjunto con las provincias a través del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) y luego decretada por el presidente Alberto Fernández el pasado 12 de enero.

Desde la Estación Experimental del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Corrientes informaron que ya son 335 mil las hectáreas quemadas en la provincia. Según el relevamiento por zonas, 193.459 de hectáreas afectadas corresponden a pastizales y malezales; 77.177 a esteros y bañados y 16.277 hectáreas a bosques nativos.