Desde el inicio de la lechería, el tambero conocía, ayudado por el reducido tamaño de las explotaciones, la producción de sus vacas y su estado de salud y reproductivo. Sin embargo, el incremento del tamaño de los rodeos y de las producciones individuales requirió una gran cantidad de tecnologías en equipamiento y procesos que fueron cambiando el manejo del tambo.
Hoy la incorporación de tecnología de sensores (dispositivos electrónicos generalmente ubicados en collares o caravanas que envían datos a una PC o a un smarthphone), permite la medición de la actividad de cada animal, el tiempo que los animales están comiendo, la rumia, la temperatura, el peso corporal, la producción y la calidad de la leche. Algunos llegan a medir hasta la concentración de metabolitos y hormonas en la sangre. Todo en tiempo real. Estos sensores generan enorme cantidad de información, precisa e inteligente, para una mejor toma de decisiones en el negocio lechero.
Sin pretender describirlos a todas por cuestiones de espacio, se puede decir que las empresas más importantes proveedoras de máquinas de ordeñe como DeLaval, GEA, Lely, Boumatic, etc. tienen soluciones de este tipo, acopladas a la medición de la producción diaria de leche y al manejo automatizado de la alimentación. Los collares MSD también permiten detectar rumia y actividad, y pueden estar acoplados a medidores de flujo de leche y puertas de aparte. En la versión caravana electrónica, CowManager (Select Sires Inc.) consta de módulos de fertilidad, salud, nutrición y uno muy particular denominada “Find my cow”, que permite localizar la vaca en el establecimiento con ventajas para realizar tareas como inseminación artificial, tratamientos sanitarios, etc. El sistema Affimilk también permite automatizar todos estos aspectos con su programa de soluciones avanzadas para la lechería.
En los últimos años, en la sala de ordeñe también se ha incorporado tecnología que facilita y mejora la calidad del ordeñe. Las empresas proveedoras de este equipamiento más conocidas tienen disponibles sistemas con medición de producción de leche diaria, indicadores de flujos de leche, evaluación de la calidad del ordeñe y de las características de la leche. Los sistemas robotizados agregan la posibilidad de ordeñe voluntario, donde todos estos procesos están automatizados.
Para la medición de producción diaria de leche -sin lugar a dudas una herramienta fundamental en la evaluación de la performance del rodeo lechero- existen alternativas para adoptar en sistemas de ordeñe convencional y robotizado. La posibilidad de medir la producción de cada vaca en cada ordeñe, y también algunas características de la leche, es una gran herramienta para la toma de decisiones. Estos sistemas no solo miden la producción de leche, sino que permiten evaluar su flujo por minuto y el tiempo que tarda cada vaca en ordeñarse. Algunos sistemas, además de los retiradores automáticos de pezoneras, han incorporado la preparación de la ubre, la estimulación y el sellado automático en la búsqueda de una excelente rutina de ordeñe.
Además, las máquinas de ordeñe pueden estar equipadas con sensores que permiten detectar casos de mastitis. Uno de ellas da la posibilidad de detectar el cambio en la conductividad eléctrica, que posibilita detectar las modificaciones en la permeabilidad capilar sanguínea que se produce durante la mastitis. Otros sensores detectan enzimas (por ejemplo, I-Lactato deshidrogenasa) o cambios de color (reflexión o generación de luz) que aparecen como respuesta a la infección. Recientemente se han desarrollado sensores que detectan el aumento en el conteo de células somáticas, tanto midiendo en la formación de gel (comparable al popular California Mastitis Test), como por medidas físicas del flujo de leche o por fluorescencia.
La evaluación automática en línea de la composición de la leche es otra tecnología de mucho interés en países especializados en la producción de quesos. Permite individualizar animales con alta y baja calidad de leche, monitorear la salud de la vaca, y en particular, separar leches, en tiempo real, de diferentes calidades con propiedades para producir quesos de determinadas características dentro de un mismo tambo.
Para la incorporación de estas nuevas tecnologías lecheras se requiere una hoja de ruta con un orden de prioridades en las inversiones a realizar.
En la decisión práctica, algunos factores que van a influir en la adopción son la evaluación del costo-beneficio en cada caso, la complejidad de instalación y de uso, y el servicio técnico y de entrenamiento de los usuarios.