a mastitis es un problema que ha evolucionado con el sistema de producción. Su crecimiento depende de las medidas de control establecidas. Se trata de la enfermedad más costosa de la producción lechera.
La mastitis es producida por bacterias y, según el origen de éstas, pueden clasificarse en mastitis de tipo contagioso, donde el contagio suele producirse durante el ordeño; y de tipo ambiental, donde el contagio se produce entre ordeños, es decir, cuando las vacas están afuera, ya sea en la parcela o en los encierres temporarios y/o permanentes. “El encierre temporario o permanente de las vacas en producción tuvo sus frutos en cuanto a que se obtuvo mayor cantidad de leche por hectárea, pero no tuvo en cuenta que el ambiente iba a ser desfavorable, por la gran cantidad de bacterias disponibles capaces de producir mastitis”, afirmó el ingeniero Federico Puricelli.
1- Desinfección de pezones antes y después del ordeño, con productos de reconocida calidad.
2- Buen mantenimiento de la máquina de ordeñe, con personal idóneo que siga normas establecidas.
3- Secado terapéutico, es decir, el tratamiento de todos los cuartos con antibióticos al momento del secado.
4- Tratamiento de casos clínicos de forma rápida y adecuada.
5- Descarte de las repetidoras, es decir, aquellas vacas con mastitis crónica.