studios nacionales e internacionales demuestran que una correcta nutrición mejora los niveles de producción de ganado. De acuerdo a investigaciones científicas, existen diferencias metabólicas y productivas entre los granos suministrados a vacunos para carne y leche. Se estima que los granos enteros, partidos, molidos o copos provocan diferentes resultados.
Para un correcto sistema de alimentación, compartimos los principales factores que influyen en el aprovechamiento del grano según el modo de suministrarlo a la hacienda:
- En animales jóvenes (menores a 250 kilogramos de peso vivo) se recomienda suministrar granos de maíz enteros. Las probabilidades de que sean masticados son mayores, lo que aumentará su aprovechamiento.
- Si se dispone de otro tipo de grano de cereal –como sorgo, cebada, avena o trigo–, es recomendable partir lo granos, molerlos o aplastarlos. De no ser así, las pérdidas en heces pueden superar el 30% del grano suministrado.
- Cuando el animal tiene un peso vivo superior a los 250 kilogramos es conveniente moler o partir los granos para evitar pérdidas en heces.
- Cuando el tamaño del grano de maíz es pequeño o “tipo espiga”, se comporta de manera similar al sorgo, la avena, la cebada o el trigo. Por este motivo, en este caso también se debe partirlos o molerlos.
- Las diferencias de aprovechamiento deben evaluarse en cada sistema productivo.